El Hércules de Alicante no sale del atolladero. La caída del equipo del panameño Blas Pérez ante el Sevilla Atlético (2-1), el pasado domingo, enfadó a la afición alicantina que, sedienta de buenos resultados, ya ha empezado a pedir la cabeza del técnico Andoni Goikoetxea.
"Lo he escuchado (los cánticos que piden la renuncia) y, lógicamente, no me agrada. No es agradable ni bueno para el equipo. Quizás hay que intentar otro tipo de cosas porque el equipo está jodido y hay que ayudarle", explicó Goikoetxea, en declaraciones aparecidas en el diario Información.
Goikoetxea aseguró que sus muchachos estaban muy decepcionados con el desenlace del domingo, y destacó: "el más cabreado soy yo porque creo que el resultado no se ha ajustado a lo que se ha visto en el campo".
Hércules, con esta estrepitosa derrota en su propio feudo, cayó hasta la undécima posición de la Liga Española de Segunda División, que ofrece tres cupos a la categoría de honor.