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El temido cáncer puede aparecer a cualquier edad, aunque su incidencia aumenta a medida que el hombre envejece.  |
"Que te pasa yo soy hombre", es la respuesta que recibe la mujer cuando insta a su pareja a que se haga el examen rectal que detecta el cáncer de próstata. Esta enfermedad ya no sigue la misma modalidad de tratamiento que hace diez años. Lo novedoso en su manejo es la combinación de terapias.
Aún así, su prueba diagnóstica sigue siendo temida. Exponer una parte privada, censurada y protegida para que alguien introduzca el dedo en ella, no resulta agradable. Sin embargo, un momento de incomodidad puede salvarle la vida.
La próstata es una glándula, en forma de castaña, localizada próxima a la vejiga, que circunda la uretra, un tubo que transporta la orina de la vejiga al pene.
El temido cáncer puede aparecer a cualquier edad, aunque su incidencia aumenta a medida que el hombre envejece.
Es el segundo tipo más común entre los hombres, luego del cáncer de piel. Durante el año pasado, 198,100 estadounidenses fueron diagnosticados y 31,500 mueren a causa de la enfermedad.
PROTEINA EN SUERO
La prueba sanguínea PSA determina los niveles de una proteína presente únicamente en el tejido de la próstata.
Las células cancerosas, producen la proteína en menor escala, pero la dilapidan hacia la porción líquida de la sangre, conocida como suero, en abundancia.
Unos niveles mayores de 4.0 en suero, pueden sugerir la presencia de un cáncer, aunque también son indicativos de una enfermedad benigna. Si ya pasaste los 50, sométete anualmente a este análisis sencillo.
Recuerda: a pesar de la veracidad de esta prueba, un diagnóstico más certero requerirá también del examen rectal.
TRATAMIENTO
Dependerá, en gran medida, de la etapa en que se encuentra la enfermedad. La espera vigilante, practicada en mayor escala en Europa, consiste en no tratar el cáncer, sino en vigilar con un seguimiento meticuloso el progreso del paciente.
Hoy en día su práctica es limitada, porque muchas condiciones graves ahora son mejor controladas y se hace difícil determinar cuánto tiempo durará un paciente.
Para tratar un cáncer localizado se emplea la radioterapia, la implantación de semillas radiactivas en la próstata y la criocongelación (congelar la glándula), informan expertos.
La combinación de más de una terapia, en muchos casos, surte un efecto excelente. La operación para remover la glándula no ha perdido vigencia. Sigue siendo muy utilizada, más que nada en pacientes con una expectativa de vida de 15 años o más..
La castración quirúrgica es considerada como tratamiento para el cáncer de próstata en etapas avanzadas. Pero existen otras opciones menos dolorosas para el hombre.
Cuando el cáncer invade otros órganos, se exploran las terapias hormonales, entre ellas la remoción de testículos, inyecciones de antiandrógenos o pastillas que contienen un tipo de hormona.
Los tratamientos "teóricamente curan el cáncer", indicaron fuentes médicas. Aunque, como en todos, hay que darle tiempo al tiempo. Todas estas terapias presentan, en mayor o menor grado, el riesgo a sufrir de impotencia. |