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El cadáver del taxista José Alexis Espinoza Sánchez, de 27 años, fue encontrado en una cuneta por un niño que pasaba por un sector de Salamanca en Chilibre. Tenía diez perforaciones de puñal en el cuello, estómago, brazos, manos y en el rostro. Murió desangrado.
Espinoza yacía boca abajo, vestía pantalones jeans, camiseta y sandalias. El taxi que conducía -con placa 8RI 3203- estaba a unos cuantos pasos de su cuerpo. Tenía manchas de sangre por todos lados, por lo que se presume que trató de defenderse de sus atacantes, pero desafortunadamente éstos lo vencieron.
Dejó dos niños huérfanos y a su esposa, Oris Rivera, con cuatro meses de embarazo.
"No es la primera vez que suceden estos casos de homicidio para robarnos, hemos perdido tres compañeros, y más de 10 han sido asaltados y golpeados brutalmente", dijo Mario González, compañero de ruta del occiso. |