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El ministro de los servicios de socorro de Nueva Gales del Sur, Bob Debus, subrayó que los incendios que asolan la región desde hace dos semanas constituyen la peor catástrofe de ese tipo en la historia de Australia.  |
El descenso de las temperaturas y un aumento de la humedad dieron este domingo un merecido descanso a los bomberos australianos que luchan contra los incendios desde hace casi tres semanas, aunque el fuego podría reavivarse de nuevo el lunes, según las previsiones meteorológicas.
"Las condiciones climáticas relativamente agradables permitieron que nuestros equipos instalaran dispositivos para contener el fuego", declaró Mark Sullivan, portavoz de los servicios anti-incendios de Nueva Gales del Sur, centro de los incendios.
"A la vista de lo que nos espera los próximos días, los equipos han aprovechado esta cierta calma para descansar un poco", añadió.
El ministro de los servicios de socorro de Nueva Gales del Sur, Bob Debus, subrayó que los incendios que asolan la región desde hace dos semanas constituyen la peor catástrofe de ese tipo en la historia de Australia.
Los servicios meteorológicos anuncian para el lunes vientos y calor, circunstancias que deberían reavivar el fuego, aunque puntualmente podrían caer algunas lluvias y producirse tormentas, posibilidad a la que Mark Sullivan no se aferra demasiado.
Según él, serían necesarias lluvias intensas para extinguir esos incendios, que podrían asolar la región durante semanas. |