|
Se puede decir que el panameño común prefiere coger las cosas suaves, y evita en lo posible tareas que le produzcan cansancio excesivo. Como se dice popularmente, a nuestra gente le gusta "coger los mangos bajitos".
Por eso es que una gran masa rehuye los estudios. Para ellos es una tortura estudiar. Incluso, cuando terminan el bachillerato, y hasta la universidad, volver a las aulas es algo que nunca se les pasa por la cabeza.
Sí, hay un resto de personas que estudian mucho, incluso lo hacen en el tiempo que les sobra después de trabajar todo el día. Pero esos son la minoría.
Hay mucha gente hoy leyendo estas líneas, quienes esperan que un trabajo les sea ofrecido en la puerta de su casa, porque no salen a buscarlo. Y si encuentran algún trabajo que sea muy cansón, los rechazan: prefieren algo más suave y "digno de ellos".
Pocas personas creen ciertamente que le trabajo dignifica, y que nunca es suficiente la cantidad de años de estudios. Siempre se puede hacer más. Siempre es posible subir un peldaño más. Quedarse sentado porque ya se terminó una carrera, o se tiene un diploma cualquiera, es cerrarse las puertas del mañana.
Trabajar duro es la consigna que todos debiéramos tener en mente. Porque ya llegará la hora cuando esa actitud sea recompensada, y se puedan levantar las familias y el país.
No rehuyamos el trabajo, porque hacerlo es una forma muy sutil de destruir nuestras vidas y la de los demás. |