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Siguen arreciando los incendios en Australia.  |
La policía australiana arrestó a 21 personas, entre ellas varios niños, bajo la sospecha de que podrían haber iniciado los incendios que devastaba los alrededores de Sydney, la mayor ciudad australiana.
Otras residencias se veían amenazadas en los frondosos suburbios del norte de Sydney por segundo día consecutivo, mientras los bomberos luchaban para contener el siniestro en medio de fuertes vientos.
Más de 160 residencias quedaron devastadas por los incendios que se iniciaron el día de Navidad a causa del calor, el clima seco y fuertes vientos.
"El panorama era de lo peor que se pueda imaginar", dijo el comisionado de bomberos rurales del estado de Nueva Gales del Sur, Phil Koperberg, a los reporteros.
"Tenemos que lidiar con un perímetro de fuego de unos 2.000 kilómetros en un día que no invita a otra cosa que buscar una piscina (...) los bomberos están sintiendo la tensión", agregó.
Un tercer incendio de envergadura se desató en las Montañas Azules al oeste de Sydney. Algunos residentes fueron evacuados en helicóptero a medida que se aproximaban las llamas.
Temperaturas de hasta 35 grados centígrados y ráfagas de viento de hasta 70 kilómetros por hora avivaron los incendios en varios frentes hasta una distancia de 10 minutos por carretera del distrito comercial de Sydney, en el suburbio de West Pymble.
La policía dijo el miércoles que había arrestado a unas 21 personas sospechosas de ocasionar los incendios de forma deliberada. Catorce adolescentes y seis adultos han sido detenidos desde que una fuerza especial contra incendios fue creada hace seis días.
Las autoridades dijeron que de las 21 personas arrestadas, 14 eran adolescentes.
Los siniestros han destruido al menos 150 casas, devastado parques nacionales y granjas, y provocado la muerte de miles de ovejas. Unas 300.000 hectáreas de malezas han quedado destruidas.
Los incendios forestales más devastadores de Australia ocurrieron el 6 de febrero de 1983, cuando 76 personas murieron en incendios en el sureño estado de Victoria y Australia del Sur.
Entretanto, la policía descubrió los restos de lo que pudieron ser dos bombas caseras utilizadas por los incendiarios para encender la yesca en la zona.
El primer ministro del estado de Nueva Gales del Sur, Bob Carr, prometió castigar a quienes "llevados por la locura y la perversidad" causaron los incendios.
Al menos la mitad de los incendios forestales fueron provocados intencionalmente desde que la crisis comenzó en la Nochebuena. Algunos eran niños, otros adultos.
Aunque los incendiarios adultos podrían ser condenados hasta a 14 años de prisión, los delincuentes menores de edad tendrían que hablar con quienes resultaron heridos o con las familias que perdieron sus hogares por los incendios.
Mientras continuaba la búsqueda de más responsables, la policía informó que halló las piezas de lo que parecían dos artefactos incendiarios, en dos lugares distintos, incluida una zona donde las intensas llamas amenazaron a cdo de la policía Ken Moroney dijo que el dispositivo encontrado ahí era "capaz de encenderse y causar daños sustanciales", informó la agencia nacional de noticias, Australian Associated Press.
Algunos residentes informaron que oyeron una explosión justo antes que sobreviniera el incendio el martes. Los siniestros causaron estragos durante dos días en algunos de los suburbios más adinerados al norte de Sydney. |