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El peronista Eduardo Duhalde tomó posesión ayer de la presidencia argentina durante una breve ceremonia realizada en la Casa Rosada, horas después de ser elegido para el cargo por una Asamblea Legislativa con el respaldo de su partido y de la oposición.
Duhalde es el quinto presidente argentino en apenas 12 días, en momentos en que el país atraviesa una de las peores crisis políticas, financieras y sociales de su historia.
El mandatario debe enfrentar el desafío de tomar rápidamente medidas que permitan reducir el desempleo, que afecta a 2,5 millones de personas, y la pobreza en la que se haya inmerso el 40 por ciento de la población de 36 millones.
La concurrencia entonó a continuación el himno nacional, que puso fin al acto protocolar. Mientras éste se desarrollaba, varios centenares de militantes peronistas se congregaron en la vecina Plaza de Mayo para vitorear a Duhalde.
Entretanto, los argentinos aguardaban con ansiedad los anuncios de Duhalde, que seguramente incluirán alguna forma de devaluación para intentar rescatar a este país de su peor crisis económico y social de los últimos años. |