El mandatario Martín Torrijos tiró al cesto de la basura el listado de 72 candidatos a magistrados que le remitió una Comisión Evaluadora y decidió nombrar al expresidente Guillermo Endara, en la Corte Suprema de Justicia.
La decisión obedece a una estrategia política de la cúpula del PRD, ya que de esa forma silencia al más crítico de sus opositores y frena las intenciones de Endara de inscribir el partido Vanguardia Moral de la Patria.
Esta es la segunda ocasión en que Endara es propuesto a magistrado de la Corte Suprema. A fines de 1999, la entonces mandataria Mireya Moscoso presentó su candidatura a la Asamblea Legislativa, pero la alianza PRD y PDC -hoy en gobierno- bloqueó su nominación y hubo que postular entonces a Adán Arnulfo Arjona.
Ahora -como dice el ministro de Turismo, Rubén Blades: "la vida te da sorpresas"- Endara ha salido como el salvador de Torrijos para tratar de rescatar la deteriorada imagen de la Corte. Lo malo de todo es que esta vaina es un ¡Inocente Mariposa!