Llega el tiempo de verano, los jóvenes se preparan para disfrutar de las vacaciones después de las actividades académicas durante todo el año, los que tienen recursos económicos se inscriben en cursos, actividades extracurriculares, danza, teatro, música, artes plásticas, deportes, fútbol, béisbol, natación, idiomas para aprovechar el tiempo, tener la mente y el cuerpo ocupado sanamente disfrutando de las vacaciones, pero acá en Panamá el gobierno no tiene programas recreativos de formación para la juventud; el INDE, la Federación de Fútbol, el Ministerio de Desarrollo Social en los barrios y lugares de alto riesgo de drogadicción, pandillas y delincuencia.
Estos meses son peligrosos para los jóvenes al no estar la mente ocupada y entretenida, el diablo se levanta y son presa fácil de caer en el mal y el pecado porque no hay prevención ni actividades recreativas integrales en beneficio de la juventud, por eso crece la delincuencia y la drogadicción. En otros países como Costa Rica y Colombia por no ir más lejos, están más organizados y existe mayor interés en la elaboración de proyectos y programas dirigidos a los jóvenes.
Dios me ha permitido vivir en varios países en tres continentes y haber experimentado con diferentes culturas que desearía aportar estos conocimientos a otros no importando el país donde Dios te ponga a servir.
"El trabajo tiene sentido por la necesidad de dar con nuestro propio esfuerzo satisfacción a los demás, el trabajo es la fuente inagotable que produce riqueza material y espiritual para nosotros y para los demás. Panamá es un país joven que está todo por hacer, necesitado de líderes que anhelan un cambio real y verdadero, que amen a su Patria, que sean visionarios, que tengan principios, convicciones y temerosos de Dios, íntegros y comprometidos con su pueblo. Que Dios guarde y cuide a este pequeño y hermoso país de Panamá".