Siendo un joven de apenas 18 años, estudiante de secundaria y sin experiencia en la pelota profesional, Paolo Espino jamás pensó que recibiría una de las sorpresas más grandes en su vida: ser llamado a la preselección nacional de cara al Clásico Mundial de Béisbol.
Espino, un derecho de 5’10 pies de altura y cuyos lanzamientos en recta alcanzan las 92 millas por hora, manifestó que se sorprendió cuando se le dijo que había sido llamado. "Estaba en los Estados Unidos y un día mi papá me llamó para avisarme. Me tomó de sorpresa pero ya que me dieron la oportunidad trabajaré fuerte para hacer el equipo", dijo Espino, quien estudia el sexto año de Bachiller en Ciencias en el The Pendleton School, ubicado en Florida.