 |
Los tatuajes son el sello distintivo de los pandilleros y cada uno tiene una simbología. En este caso, practican el mal pero invocan la protección de Dios.  |
Aquellos días de muerte donde las balas eran la ley, son lejanos en la vida de muchos hombres panameños que abandonaron la zozobra de pandilleros. Hoy, la historia que recoge "Crítica" es el testimonio de un ex delincuente que lucha por abrirse un espacio en la sociedad, pero que las cicatrices que le dejaron sus luchas dentro de la pandilla, se han convertido en la sombra de su vida.
Abdiel Mathews, quien hoy tiene 30 años, es huérfano de padre y madre. Creció con dolor y rencor en su corazón, pasiones que lo llevaron a fortalecerse hasta convertirse en el cabecilla de una de las bandas más conocidas de San Miguelito.
Conocido como "Kri Kri", Mathews ingresó a la pandilla por la falta de oportunidades de trabajo, según explicó. Las cicatrices en su cuerpo son la prueba de tantos golpes recibidos.
EN BUSCA DE TERNURA
Los jóvenes marginados de su barrio, Los Andes No. 2, formaron un grupo donde la máxima reinante era que "el dolor de uno era el dolor de los demás. y quien los trataba mal, era sometido".
Así nació la banda de "Los Cariñocitos", nombre tomado de una caricatura y de la emisora "Cariño Estéreo". El testimonio de "Kri Kri" pareciera que lo remontara al pasado y sus palabras reflejan el rencor que guardaba en su interior.
En la banda tenían un lema: "guardia visto, guardia muerto". Cada vez que veía a un policía, le disparaba y éstos le respondían. Llegó a ganarse el odio de los uniformados, quienes lo querían ver muerto, según dijo.
LA LEY DEL REVÓLVER
Todo lo solucionaba con las armas: cuando defendía a alguno de sus compañeros en las discotecas o cuando se enfrentaba con las bandas "Clan Agua" y "Los Tiny Toon" de El Chorrillo.
Aproximadamente 25 miembros integraban la extinta banda, de la que algunos están en la iglesia, otros en las cárceles, y siete más siguen en el mal vivir.
ARMAS Y DROGAS: MAL COMBINACIÓN
Fumaba cocaína, canyac y marihuana todos los días. Después de un "jale", lo demás era historia: los robos, los tumbes de droga y los crímenes. La vida de "Kri Kri" pasó una vez más ante el video de sus recuerdos. Recordó cómo una de sus balas llegó a amenazar la vida del párroco "Paco" Verar cuando en una ocasión los echó de una actividad. En esa ocasión- dijo- los de su banda, enojados, fueron por sus armas y dispararon contra quienes se encontraban en el lugar.
EL CAMBIO
Poco más de un año, "Kri Kri" y sus amigos del crimen participaron de un retiro espiritual en la cancha de Los Andes No. 2, con la pastora Gloria Castañeda, de la Iglesia Evangélica Cuadrangular "Punta de Lanza hacia las Naciones". Allí, dijo, sus corazones se quebrantaron y llegó el arrepentimiento, y con ello el perdón.
PELIGRO LATENTES
Ernesto Santiago, ex integrante de "Los Hijos de Dios", era rival de Mathews; hoy son amigos y se congregan en el mismo templo. Santiago dijo que bautizaron a la banda "Los Hijos de Dios", porque se decían creyentes, empero utilizaban el nombre como emblema para matar y efectuar otras actividades desagradables al Señor, reconoció.
Vendedor de droga en el pasado, quiso entrar en los caminos de Dios. Al alejarse, recibió un disparo en la cabeza y en otra ocasión uno en el pie.
Fue a dar a la cárcel y lo condenaron por homicidio a 12 años de prisión. Cumplió la mitad de la condena.
"Aunque existe la banda en la cárcel, en la calle no está activa, pero se puede unir o desintegrar, porque todo el tiempo ha existido", comentó. En las cárceles del país dominan "Los Perros" (de San Joaquín), "Los Hijos de Dios" (que está dispersa por los distintos barrios de San Miguelito) o también conocida como "District Special" o "Distrito Especial"; "Los Shuky" de El Chorrillo y "Los Toca y Muere" de San Miguel.
En Colón está "La Banda del Norte", compuesta por colonenses y aquellos provenientes de Nueva, York, según Javier Henríquez, experto en Inadaptación Social.
Los emblemas que utilizan "Los Perros" es un Doberman o un Rottweiler en el cuerpo. "Los Hijos de Dios" llevan las iniciales "H.D."; "Los Shuky", un muñeco tatuado y "Los Chicos del Norte" llevan la ciudad de Nueva York.
LA LUCHA CONTINÚA
"Machete", un pandillero de 17 años, residente en Pan de Azúcar, señaló que se dedica a cometer "poncheras" (locuras), con una sonrisa de canto a canto. No precisó sus actividades, pero lleva el tatuaje de Cristo en su espalda para que lo proteja en sus andanzas.
Dijo estar en desacuerdo con las reformas a la Ley 40, que pretenden endurecer las penas que se aplican a los menores de edad que cometan hechos delictivos. Por su parte, Mathews está por obtener su carné de salud para laborar en una empresa de carnes, empleo que prometió conservarlo por sus tres hijos y su mujer.
Mathews pide el apoyo para su iglesia, donde hace falta un centro de rehabilitación, al que puedan acudir los pandilleros a cambiar sus vidas. Mientras tanto, Santiago subsiste a base de "camarones", porque su récord policivo no le permite conseguir trabajo, pero su fe en Dios lo sustenta. |