El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que el conflicto en Irak requerirá de decisiones difíciles y "sacrificios difíciles".
Hablando en la Casa Blanca, Bush pidió un incremento en el número de efectivos que componen las fuerzas armadas de su país.
Agregó que trabajará con el congreso de su país en las próximas semanas para desarrollar propuestas específicas "en las próximas semanas".
Poco antes, en una entrevista con el diario Washington Post, el mandatario dijo que la planeada expansión de las fuerzas armadas, -que está siendo estudiada por el nuevo secretario de Defensa, Robert Gates, no obedece sólo a la situación en Irak, sino a la necesidad de enfrentar a los extremistas islámicos en todo el mundo.
"Estoy inclinado a pensar que necesitamos incrementar el número de soldados -el ejército, los infantes de marina", dijo Bush, aunque no especificó cuántas tropas más son necesarias.
El corresponsal de la BBC en Washington, Nick Miles, informó que "en los últimos meses ha crecido la preocupación en los altos mandos militares sobre la capacidad de las fuerzas armadas para lidiar con la violencia en Irak y Afganistán".
La semana pasada, el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Petar Schoomaker, advirtió en el Congreso que sus tropas están a punto de colapsar debido a la magnitud de la tarea que enfrentan.
Miles indicó desde Washington que una expansión substancial de las fuerzas armadas tardará años, lo que implica que la medida no tendrá efectos inmediatos en lo que ocurre en Irak.