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Darién: 100 días de incompetencia gubernamental

Alfredo U. Acuña H.
Crítica en Línea
Han transcurrido los tradicionales primeros cien días del gobierno que preside doña Mireya Moscoso. Me incluyo entre los panameños que nos hemos quedado esperando apreciar gestiones iniciales que signifiquen, fundamentalmente, determinar el rumbo que tomará su gobierno por el resto de su período. Realmente el rumbo hacia el logro de mejores días no lo hemos percibido. Mas bien todo lo contrario. Por ejemplo, a estas alturas no se conoce un plan nacional de desarrollo socioeconómico (no me refiero a documentos de campaña electoral) con sus correspondientes planes regionales. Si estas apreciaciones las circunscribimos a la Región del Darién, que la constituyen la provincia del mismo nombre y la Comarca Emberá-Wounaan; la conclusión a que se llega es que en Darién la gestión se reduce a cien días de incompetencia gubernamental. El Plan Estratégico de Seguridad Nacional (PESN), que han publicado diarios nacionales, se refiere en forma insuficiente al problema fronterizo, en general, y sobre el Darién, en particular, no dice nada. Para nadie es un secreto que esta Región se enfrenta a dos problemas fundamentales, que por ser de tipo cultural, social, político, económico y diplomático están relacionados entre sí y por consiguiente no es posible la separación de los mismos ni en el análisis en las soluciones. Estos dos problemas son: la inseguridad en la frontera con Colombia, así como la inseguridad ciudadana y el desarrollo e integración efectiva del Darién al resto del país. Para la solución de ninguno de estos dos problemas el Gobierno Nacional, durante sus primeros cien días de gestión, ha hecho señalamiento ni mucho menos ha tomado medidas que efectivamente nos hagan pensar que nos encaminamos a enfrentarnos con éxito a la inseguridad existente en el Darién, que nos llega de Colombia, como a ejecutar los planes, programas y proyectos que contribuyan al desarrollo integral de esta Región. Sobre este último aspecto conviene destacar objetivamente que el anterior gobierno había adelantado toda una serie de medidas tendientes a contribuir al desarrollo regional del Darién. Deben de seguirse ejecutando - con posibilidades de ampliarse - durante el primer quinquenio del siglo veintiuno los proyectos sobre "Conservación de la Biodiversidad en el Darién a través del Desarrollo Comunitario Sostenible" y el de "Desarrollo Rural sostenible del Darién" (PRODARIEN). A estos proyectos en ejecución hay que agregar los que adelantan organizaciones no gubernamentales, nacionales e internacionales, así como organismos del área centroamericana. Todos estos últimos organismos, en una u otra forma, se vinculan con el Gobierno Nacional. Pero lo más importante es que ha debido iniciarse la ejecución efectiva del "Programa de Desarrollo del Darién" (PRODAR) que al anterior gobierno había terminado de negociar con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y que alcanza unos ochenta millones de balboas. Incluye, entre sus componentes, el asfaltar la carretera Panamericana en el tramo comprendido entre el puente sobre el río Bayano y Yaviza. A estas alturas ya debieran verse en movimiento las maquinarias y equipos que se utilizarán en la reconstrucción de esta importante vía que está, actualmente, en un alarmante estado de deterioro. Cualquier demora es atribuible sólo al Gobierno Nacional. Lo demás es excusa que denota incapacidad. En el diseño y negociación del PRODAR participó activamente la sociedad civil y dentro de esta sobresalió la participación de la Iglesia Católica. Debe materializarse la ampliación tanto de la carretera que une Metetí y Puerto Quimba o Kimbal así como la adecuación de este puerto para que funcione correctamente transbordador o "ferry" que comunicará La Palma, Chepigana y Puerto Quimba. A esto hay que agregar los estudios necesarios para la construcción de caminos internos, como por ejemplo, el que una la carretera Panamericana y la Reserva en la ribera derecha del río Tuira frente a Chepigana así como la habilitación de otros como el del El Real a Pinogana y realizar el estudio del de La Palma a Sambú. Es lógico que estas obras no se realizan en cien días pero lo que sí hace un Gobierno Nacional capaz, durante este período, es precisar sobre estos aspectos y seleccionar el equipo idóneo que será el responsable de emprender las tareas de planificación y ejecución. El seleccionado a nivel regional dista mucho de ser el mejor. Igualmente conviene señalar, dentro de las obras de infraestructuras físicas, fundamentales, que permitirán el real desarrollo del Darién, la potabilizadora en el Chucunaque que suministre agua potable tanto a pueblos del área de la carretera como de los ríos. Todos estos aspectos los venía planificando el gobierno de Pérez Balladares y la coordinación estaba en manos del profesor Hugo Guiraud, actual miembro del Parlamento Centroamericano (PARLACEM) por el Partido Revolucionario Democrático (PRD). En estos aspectos es que debe empeñarse el actual Gobierno Nacional en Darién y en honor a la verdad absolutamente nada se ha percibido al respecto. Esto es nada más y nada menos que incapacidad gubernamental en el Darién. Frente a esta inicial incompetencia gubernamental deben pronunciarse enérgicamente las comunidades como tales. Que la señora Presidenta de la República deje de considerar al Darién sólo como región de trabajo forzado a donde enviar a los integrantes de la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP) que no le simpatizan. Cuando es todo lo contrario, lo que el Darién necesita son funcionarios dispuestos, entusiastas y creativos.
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