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Nuestro país, lo mismo que los demás latinoamericanos, está empeñado en concretar un Tratado de Libre Comercio con una serie de países no sólo del área, sino, con Estados Unidos, la Comunidad Europea y últimamente, con los tigres asiáticos.
En realidad, no pareciera haber alternativas; la tiránica tendencia de la actualidad, es la globalización y la apertura internacional de los mercados. En este sentido, el esfuerzo que está realizando el actual gobierno por formalizar los distintos convenios, merece no sólo el reconocimiento, sino, el compromiso de todos los sectores en la utilización de las herramientas adecuadas para aprovechar bien las oportunidades comerciales ofrecidas.
Todo lo anterior está bien, pero, es recomendable que paralelamente, el gobierno asuma la también compleja tarea de suscribir convenios de cooperación cultural, donde se promuevan diferentes actividades que signifiquen la participación en nuestro país, de eventos musicales, educativos, literarios, artistas plásticos y folklóricos, escultores y otros, que indudablemente significará una transferencia tecnológica con un impacto muy difícil de cuantificar.
De la misma manera con que los Presidentes de los distintos países, viajan y le dan importancia al aspecto comercial, deben contemplar el otorgamiento de becas, de asesoría técnica, del intercambio abierto y masivo de profesores y todo lo que pueda significar una verdadera integración de sistemas educativos. |