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Más de 2.500 personas evacuadas, vías destruidas, siete puentes dañados, cientos de casas inundadas y al menos un muerto y un desaparecido, era el inventario preliminar de las autoridades hasta ayer del efecto de cuatro días de intensas lluvias en la región caribeña de Costa Rica.
La situación más grave se presentaba en el cantón de Matina, 163 kms al este de San José, donde varios pueblos seguían incomunicados debido a que los derrumbes bloquearon carreteras y el nivel de las aguas ha hecho imposible el acceso por otros medios, aseguró el jefe de operaciones de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Sigifredo Pérez.
Un niño cuyo nombre ni edad han sido determinados, cayó la tarde del viernes a un desagüe y murió ahogado, según informes de la Cruz Roja cuyos socorristas recuperaron el cuerpo la madrugada del sábado. |