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Los estacionamientos públicos... ¿son sólo eso ?

Raymundo A. Moore W.
La obsesión del interés utilitario tiende progresivamente a enervar y empequeñecer en los corazones, el sentimiento del derecho... (Aristóteles) Cuando por un lado la Comisión de Libre Comercio y Asuntos del Consumidor (CLICAC), está siendo bombardeada porque, según se dice, no están cumpliendo con los postulados para lo cual fue creada, lo que sigue a continuación pudiera ser la oportunidad de CLICAC ha estado esperando para reivindicarse ante este pueblo que no deja de recibir "plomo" por parte de algunas empresas. Aquí en el área metropolitana, pero especialmente en el centro, hay un sinnúmero de establecimientos que se dedican a brindar el servicio de "Estacionamientos Públicos", en donde por cincuenta o setenta y cinco centavos, usted puede dejar su carro por una hora, o fracción de hora, sin el temor de que se le choquen o le roben nada, o lo perjudiquen en cualquiera otra forma porque, después de todo, usted está pagando por esa custodia. Pero, ¿es esto cierto? ¡Nada más falso!, y como ejemplo, a continuación detallo dos muestras que son evidencia suficiente de que estos estacionamientos sólo lucran sin ninguna responsabilidad por parte de ellos hacia los usuarios. En el estacionamiento que llamaré (A), rezan, entre otros, los siguientes señalamientos: "La compañía no se hace responsable por el robo, pérdida, incendio, colisión o cualquier otro daño que el automóvil pueda sufrir en el área de estacionamiento. "La compañía no se hará responsable por la pérdida del contenido del automóvil... "Los automóviles se estacionarán a su propio riesgo..." En el estacionamiento que llamaré (B), se establece que: "No nos hacemos responsables por daños materiales y objetos dejados en dicho vehículo en caso de desaparición de dicho vehículo en horas laborables..." Como no quiero pecar de charlatán, he dejado en la Redacción de este diario, sendas copias de cada una de las contraseñas que dan fe de la presente denuncia. Frente a estos hechos, ustedes, señores de CLICAC, la Cámara de Comercio, y todas las otras autoridades correspondientes, tienen la palabra. ¡Au Revoir !
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