La guaricha y la vela de cera, serán cosas del pasado una vez se concrete el proyecto de interconexión eléctrica entre los países de América Central, porque según sus promotores, se busca energía barata para el mayor número de la población con la construcción de una línea de transmisión de 230 mil voltios que se extiende de Guatemala a Panamá.
El director del Instituto Costarricense de Electricidad, Pablo Cob, dijo ayer que la iniciativa que integra el Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC) busca que la energía eléctrica pueda llegar a todos los sectores y distribuirla de forma solidaria a precios razonables con altos estándares de calidad.
El proyecto que está enmarcado dentro del Plan Puebla-Panamá cuyo costo asciende a 320 millones de dólares, donde cada país participante asume una deuda de 40 millones de dólares, tiene previsto concluir a finales del año 2007. La licitación del proyecto que es financiado con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) arrancará en febrero próximo.
Cob recalcó que más que bajar los costos, se busca garantizar el suministro de energía eléctrica, "que se logre trasegar energía limpia y renovable (...) disponible a todos".
LUZ AL ALCANCE DE TODOS
Con esto se quiere que la mayoría de las personas cuenten con energía eléctrica a bajo costo. Sobre las críticas que han realizado algunos grupos ambientalistas, se conoció que la mayoría de los países están asumiendo posiciones para mitigar en lo posible los daños ecológicos que esto pueda acarrear.