Existen madres que son muy difíciles de regalar; por lo que muchos prefieren darle dinero en efectivo, pero en diversas ocasiones, ellas lo gastan en el hogar y no se compran nada para su uso personal.
Una opción diferente es la entrega de tarjetas de regalos con las que las madres pueden adquirir ropa, perfumes, masajes relajantes, accesorios o, incluso, tratamientos de belleza.
Aunque muchos consideran este obsequio como una opción poco personal, puede ser la mejor manera de demostrar nuestra preocupación por su seguridad y quedar bien con nuestro ser querido, ya que nuestra madre puede escoger el detalle que más le agrada sin el riesgo de ser asaltada por llevar dinero en efectivo.
Las tarjetas de regalo parten de B/. 10.00 en adelante, pero existen dos estilos: la que señale el servicio que el beneficiario recibirá, y la otra, que señale el valor del regalo para que la persona escoja el servicio o productos que prefiera al margen de la cantidad estipulada por la tarjeta.
Con múltiples diseños, estas tarjetas de plástico se han convertido en un detalle por sí mismo. Los diseños son genéricos y se pueden usar en distintas ocasiones como el Día de las Madres, del Padre, Navidad y cumpleaños.
Estas tarjetas tienen vigencia de un año para su uso, lo que permite a la persona utilizarla cuando las marejadas de compras bajen. De lo contrario, dinamiza el consumo y fomenta la compra de productos más costosos; no obstante, encajona a la persona a comprar en un solo almacén.