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El cumpleaños de doña Salomé fue el pasado 22 de octubre, y fue comentado en toda la comunidad y en los medios de comunicación social.  |
Doña Salomé, ¿cuántos años tiene usted? Ciento ocho recién cumplidos. La respuesta salió veloz. Al otro lado del teléfono se escuchó una voz clara y un poco consentida, se diría. Salomé Saldaña Vda. de González es "la abuelita de David", como le dicen los lugareños, y tiene un siglo, un lustro y tres años de vida.
Cinco generaciones se escudan tras la piel arrugada, la espalda levemente encorvada y una caballera blanca que 'habla' de otroros cabellos largos, lacios de fuertes hebras juguetonas. Este diario se trasladó en el tiempo con los relatos de doña Salomé que volvió a ser niña narrando sus experiencias infantiles.
Fue una niña juguetona. "Cuando estaba chica, jugaba cosas por ahí con mis hermanos", dijo refiriéndose a los conservadores juegos de ronda y de grupo como el "compañerito pío-pío", "la lleva" y otros. A su memoria acuden los tiempos cuando compraba el arroz, los frijoles y "cositas pa' la comida" con monedas como el cuartillo y el medio.
TESTIGO DE UNA GUERRA
A sus 108 años, doña Salomé recuerda el episodio de la guerra de Coto. Corrían los días de 1920. Los costarricenses invadieron Pueblo Nuevo de Coto y los Estados Unidos exigieron el puntual cumplimiento del Fallo White, por el cual Panamá debía abandonar territorios fronterizos cuya población era panameña.
"Vino la guerra. Yo me recuerdo mucho de mi papá, porque hacía muchas cosas conmigo. Salíamos huyendo a las hornillas con los perros y ahí nos escondíamos. Vi cómo usaban las armas... usaban sables y escopetas que uno las cargaba con pólvoras...".
AQUELLOS TIEMPOS...
La juventud de Salomé no tenía las comodidades de las que goza hoy. El medio de transporte de "lujo" por ella utilizado, era el caballo. "Cuando iba a Pedregalito, iba a caballo. Antes no había casi carros como hay ahora. Se andaba a caballo por ahí para hacer manda'os o a pie... eso era lo que uno hacía". Trabajaba junto a su padre y hermanos, de seis a seis.
CHIRIQUÍ ES SU MUNDO
Salomé ha vivido toda su vida en la provincia chiricana. Nació en Dolega, pero se trasladó a "Sitio Lázaro", cerca de Varital de Boquerón. Conoció al padre de sus hijos en Alanje y se fueron a vivir en la ciudad de David. "Pero en aquel tiempo, en David no había ni calles... las casas eran lejos..." y ahí ha vivido toda su vida.
RECUERDOS
La mente de doña Salomé la lleva constantemente a su etapa de niñez de la cual tiene presente la imagen del padre proveedor. "Dulces, las "galleticas" y cualquier cosa que yo quisiera comer, mi padre me las traía", confió a "Crítica" con voz suave y despacito.
Hoy, a sus más de un siglo, la abuelita longeva dijo a manera de queja que quisiera tener algunas cositas que antes no tuvo y que ahora no le dan. Conversar con doña Salomé es reír, enternecerse y anidar la ilusión. Su conversa coherente y casi infantil por lo inocente de su interpretación, lleva al interlocutor a un oasis de ternura.
C: ¿Qué quisiera Salomé de la vida a estas alturas?
S: Cuando era chiquita, me gustaban muchos los zapatos, trajes... Ahora quisiera que me dieran cualquier cosita pa' comer, pero como estoy enferma, no puedo comer cualquier cosa.
Para ella, sus momentos más felices en la vida fueron cuando sus hijos estaban chicos.
"Cuando tenía mis hijos chicos, tenía esa felicidad, estaba tranquila, pero hoy día no tengo ni un hijo, nada, estoy solita, nada más con esta hija (Felicita) que me cuida", reclamó.
C: ¿Qué se siente llegar a esa edad?
S: Me siento muy contenta porque he llegado a estos años. Estoy feliz.
ALIMENTO SANO, VIDA LARGA
Todas las mañanas se toma su taza de café con leche y emparedado. La merienda está compuesta de crema de avena con salvado de trigo y una vitamina. Todos los días en su almuerzo no falta la sopa de gallina con fideos. No le gustan las verduras.
A la 1:30 p.m. de cada día, Salomé se toma un licuado de papaya y a media tarde, un yogurt. La cena es a la carta. Ella lo pide. Medio vaso de leche con cereal. Si hay galleta o dulce, lo come. Pero el alimento preferido de Salomé, son los "confites" (pastillas). Se los pide a los nietos. En la comida de la abuela no falta el agua.
UN ACONTECIMIENTO
El cumpleaños de doña Salomé fue el pasado 22 de octubre, y fue comentado en toda la comunidad y en los medios de comunicación social.
ÁRBOL DE VIDA
Salomé tuvo ocho hermanos. Su padre se llamaba Carmen Saldaña y su mamá, Margarita Araúz. Ella es el tronco que sostiene a cinco generaciones así: madre de 12 hijos; abuela de 38 nietos; bisabuela de 71 bisnietos; tatarabuela de 16 y agregó a su historia familiar, un "chorro".
LONGEVIDAD
Felicita, la hija menor de Salomé, es la que está a su cuidado. Ella la atiende y manifestó su orgullo de tener a su lado a su mamá viva. Su madre a esta edad, no ve, pero camina todavía. |