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El impacto fue fuerte. La foto habla por sí sola. Virgilio murió sin conocer a su hijo, y su esposa aún no sabe la noticia.  |
El destino le jugó una mala pasada a Virgilio Ariel González del Cid, de 28 años. Mientras él moría, su hijo nacía. Iba a casa a buscar a su esposa que estaba en labor de parto y el apremio por llegar a tiempo, le costó la vida.
Virgilio murió ayer en un aparatoso accidente de tránsito en el Corredor Sur, a la altura de la salida de Llano Bonito y el embarcadero, cuando viajaba de Panamá hacia el sector este de la provincia. El accidente se registró a las 6:20 de la mañana.
Según los informes, Virgilio viajaba a excesiva velocidad cuando de pronto perdió el control; el auto se chocó con la baranda, se volteó y se estrelló con un poste. El impacto fue de tal fuerza que la capota del vehículo se desgarró y quedó a varios metros del auto.
Murió instantáneamente. Su rostro quedó desfigurado y con múltiples fracturas en sus brazos. Los reportes destacan que Virgilio estaba apurado y corría en su auto despavoridamente.
Minutos antes había recibido una llamada de urgencia en la que informaban que su esposa estaba por dar a luz y que por ello lo necesitaban en casa. Virgilo, un funcionario de la Dirección de Investigación de la Dirección de Migración, había recién salido del trabajo a eso de las 6 de la mañana, cuando recibió la llamada. Tomó su vehículo: un Nissan Blue Bird con matrícula 4112, y aceleradamente fue al encuentro con su esposa, pero nunca llegó.
La Dirección de Operaciones del Tránsito maneja dos versiones sobre las condicionantes que pudieron causar el accidente: la primera es que Virgilio se durmió al volante; mientras que la segunda indica que intentó salir del corredor por Llano Bonito, pero la excesiva velocidad hizo que perdiera el control y se estrellara.
En casa, la esposa no soportaba más la espera. Los dolores se hacían cada vez más fuertes y Virgilio no llegaba. Según fuentes de Migración, la señora llamó a un familiar para que la llevara al hospital y dar a luz, sin saber que su esposo había fallecido.
La directora de Migración, Ilka de Barés, calificó a Virgilio como un funcionario ejemplar y dedicado, al tiempo que lamentó que una situación tan desgarradora con lo es perder un familiar en un accidente de tránsito empañe la felicidad que significa traer a un hijo al mundo. |