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"La corrupción no está relacionada con los altos índices de pobreza; la pobreza está relacionada con el tipo de partidos políticos de cada sistema político y cómo se vinculan éstos con la adjudicación de recursos por parte del Estado".
Estos fueron parte de los conceptos vertidos por el especialista, profesor Eusebio Mujal, del International Institute on Goverment, Management and Policy de la Georgetown University (Instituto Internacional de Gobierno, Manejo y Política- de acuerdo a nuestra libre traducción), durante una video conferencia realizada recientemente desde Georgetown, U.S.A., en la cual participaron, además, especialistas del campus virtual El Príncipe y el Instituto del Banco Mundial.
El mencionado Instituto Internacional de la Georgetown University ofrece a todo ciudadano y en especial a los políticos, la posibilidad de formarse en gobernabilidad y anticorrupción. La video conferencia se organizó con el fin de "definir cómo remontarnos lo que se construyó a través de las prácticas corruptas en los últimos veinte años", con el título de "Diseño de planes, estrategias e instrumentos, para el control de la corrupción".
No pareció muy optimista el profesor Mujal, cuando señaló que: "Las presiones relacionadas con la globalización, entre ellas la potenciación de la sociedad civil, la crisis de los partidos tradicionales y la privatización del sector público, facilitan la lucha contra la corrupción, pero al mismo tiempo ofrecen oportunidades para este tipo de prácticas".
Los especialistas de la Georgetown University y del Instituto del Banco Mundial, coincidieron en que: "La responsabilidad de lucha contra este flagelo (la corrupción) no es solamente del gobierno, sino que tiene que ser compartida con la ciudadanía y demás instituciones públicas y privadas" e insistían en "la importancia de que participen solidariamente los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial".
Ante estas manifestaciones y con el conocimiento de nuestra realidad, nos preguntamos ¿si no están estos "especialistas" viviendo en otro mundo?, o, ¿tendrán todos los dirigentes de dichos organismos la voluntad de cambiar? Quizás piensen en otorgarse becas para matricularse en el Instituto de la Georgetown University.
No sabemos qué estudios se habrán hecho para llegar a estas conclusiones y, además, qué materias brindarán para acabar con el flagelo de la corrupción y la ingobernabilidad, pero si llegan a la conclusión de que: "Sin la reforma de los partidos políticos no se puede luchar contra la corrupción, ya que las estructuras burocráticas están penetradas por ellos a través del clientelismo", tendrán que inventar otro sistema para la creación de partidos políticos. |