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La aviación estadounidense cometió un mortal error en un bombardeo sobre un frente muy estrecho con los talibán, matando a tres soldados estadounidenses y cinco afganos, además de herir entre otros al futuro jefe del gobierno afgano, Hamid Karzai, al norte de Kandahar.
El dirigente pashtún Hamid Karzai, designado ayer en la conferencia de Bonn para dirigir al gobierno afgano, resultó levemente herido. Según fuentes del Pentágono, Karzai sufre "heridas leves y contusiones provocadas por escombros y no directamente por la bomba".
Karzai, que se unió al combate a los talibán semanas atrás, fue designado para dirigir el gobierno interino en Kabul a partir del 22 de diciembre, por un acuerdo histórico firmado el mismo día entre facciones afganas en Bonn.
El error de tiro también mató a cinco afganos e hirió a otros 19 estadounidenses, según el Pentágono. El incidente se produjo cuando un bombardero B-52, "que apoyaba a las fuerzas de la oposición al norte de Kandahar", lanzó una bomba "inteligente" de 900 kilos "cerca de tropas aliadas", indicó el comando central estadounidense en un comunicado.
Los tres muertos eran miembros de las Fuerzas especiales que cumplen un papel determinante en Afganistán desde hace varias semanas, asesorando a las fuerzas que combaten a los talibán, identificando objetivos para la aviación, recogiendo información para localizar a los jefes talibán y de la red Al Qaida. El error se habría producido por un mal funcionamiento de la bomba GBU-31 de precisión, guiada por satélite. |