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La obesidad es un grave problema, tanto de salud como de apariencia física, sin embargo, la desesperación lleva muchas veces a las personas a tomar decisiones equivocadas sobre la manera de disminuir las libras de más.
Aunque existe gran cantidad de dietas rápidas, conocidas también como "yoyo" (debido a que se baja y se sube constantemente de peso), no todas son recomendables. La licenciada Stella Tribaldos, nutricionista especializada, considera que ningún plan alimenticio es recomendado si excluye de la pirámide de alimentos uno de ellos.
"Las personas que realizan dietas rápidas sólo consiguen que su cuerpo pierda agua, músculo y no grasa, ya que lo que se deja de consumir en diez días es recuperado posteriormente por partida doble, pero ahora en grasa".
MENOS ESFUERZO
Explicó que comer en forma saludable requiere mucho menos esfuerzo y disciplina de lo que muchas personas imaginan, sobre todo quienes se han sometido a dietas drásticas (de hambre real). "Los buenos hábitos alimenticios sólo exigen pequeños cambios en la elección, cantidades consumidas, forma de preparación y en la sustitución de los productos por otros mejores", enfatiza. La especialista aclaró que el éxito de una buena alimentación es la moderación y balance de los alimentos y no el privarse de ellos.
"Si una persona no cambia sus hábitos alimenticios para siempre, sus reducciones de peso serán temporales, nunca definitivas", asegura. Agrega que la única forma de alcanzar y mantener el peso ideal es adquirir buenos hábitos alimenticios y practicarlos persistentemente toda la vida, para lograr los resultados deseados.
RECOMENDACIONES
Tener una dieta balanceada. Disminuir las grasas y los azúcares, que es lo que engorda. Disminuir las porciones de comidas, no eliminarlas. Comer siempre a la misma hora. No saltarse ninguna comida. Comer carnes blancas (pescado, pollo, etc.) Evitar las carnes rojas. Evitar el exceso de sal. Comprar legumbres frescas. Preferir un huevo salcochado en vez de frito. Elija pan integral y cereales de fibras. La cena debe ser liviana. El desayuno no se debe eliminar, la mayoría de las personas obesas no desayunan. Comer porciones moderadas y no repetir. Consumir de 3 a 4 frutas diarias. Tomar de 8 a 12 vasos de agua al día. Seleccionar dulces con substitutos de azúcar y con menos de tres gramos de grasa por servida. Hacer ejercicio no menos de cuatro veces a la semana, mínimo 30 minutos.
EVITE ESTOS ALIMENTOS
Leche con adición de mezclas instantáneas, leche condensada, batidos, malteadas, helados. Carnes fritas, apanadas, guisadas con aceite. Carnes grasosas. Tocino, rabito de puerco, costillitas, chuletas, chorizos, jamón del diablo, jamonillas, piel de aves y chicharrones. Almidones en frituras como buñuelos, carimañolas, hojaldres, empanadas, pastelitos, tortillas, yuca, papa, cositas de picar, frituras en aceite de palma. Bebidas alcohólicas, cervezas, sodas, maltas, chicha, polvos de sabores de frutas para preparar bebidas instantáneas, hielo loco y raspado. Postres como pudín, flan arroz con leche, pasteles, manjar blanco, pesada de nance, cocaditas y mucho más. Raspadura, sirope para pancake, mermelada, jalea, gladiolas, chicles, merengue y chocolates. Aceites o margarinas de coco o palma, manteca de cerdo y tocino.
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