Nicolás Rodríguez Bautista, conocido como "Gabino", jefe máximo del Ejercito de Liberación Nacional (ELN), declaró que quiere firmar la paz con el presidente de Colombia.
Aunque afirmó que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, "es el más genuino representante de la oligarquía retardataria", admitió que un "acuerdo base" firmado por él y el gobernante, y que dé paso al cese de fuego y a la liberación de secuestrados "le daría mucha respetabilidad".
Sin embargo, anotó que en "este momento para entrar en el cese de hostilidades, no nos localizamos, ni nos identificamos. Así se lo hemos hecho saber al Presidente. En esos dos puntos no cedemos, en los otros temas estamos dispuestos a buscar acuerdos".
El actual Gobierno colombiano, a través del alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, y delegados del ELN, han celebrado en La Habana, desde diciembre de 2005, una serie de "reuniones exploratorias" con miras a entablar un proceso de paz.
Las partes, que realizaron la octava ronda a mediados de este año en la capital cubana, no han podido ponerse de acuerdo en la verificación del cese de hostilidades y los rebeldes no aceptan concentrarse en zonas especiales.
Gabino no considera válido el argumento de que no es posible verificar un acuerdo del cese de hostilidades sin la localización y la identificación de la guerrilla".
El jefe rebelde respondió a ello que la "Fuerza Pública sabe con exactitud la ubicación del ELN" y añadió que todas "las zonas están militarizadas y en conflicto permanente, no hay mayores secretos. La fuerza y las actividades se pueden reportar ante comisiones de verificación".
Todos los compromisos, subrayó, "se pueden verificar si hay voluntad y el ELN la tiene" y advirtió que el "que pretenda hacer trampa será fácilmente descubierto. En esto deben jugar un papel importante los países que han acompañado el proceso".
Un encuentro previsto para este mes de diciembre entre las partes y que era auspiciado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, sin embargo, está ahora en el aire tras la decisión del Gobierno colombiano de apartar al gobernante venezolano de mediar en el conflicto armado.