EDITORIAL
El desastre de los días puente y el atentado contra las tradiciones
Los artífices de los
días puente siguen causando malestar y problemas en el pueblo panameño,
a tal punto que atentan contra una tradicional manifestación del
día de la madre: la serenata.
Sé que hay grupos de serenateros, integrados por guitarristas
y otros miembros de conjuntos musicales, que con el establecimiento del
día puente se reduce a la mitad su jornada laboral, ya que ellos
normalmente trabajan llevando serenatas desde las 12 de la noche del día
7 de diciembre, pero quitando el asueto del día 8 de diciembre, ya
que hay que trabajar ese día, sólo cumplirán la mitad
de los compromisos adquiridos por la medida absurda de los días puente
que ha resultado catastrófica para la economía del país.
La historia no absolverá al Presidente Ernesto Pérez Balladares
ni al Gerente del IPAT, César Tribaldos, por este enredo que le ha
complicado la vida al pueblo panameño al alterar sus tradiciones.
El poco respeto que le tiene el Mandatario al pueblo lo ha impulsado a mantener
la terquedad de este decreto antipopular.
Rectificar es de sabios, pero este gobierno no quiere ver ni escuchar.
Y si ayer no le hicieron caso al Ministro de Educación, Pablo Thalassinos,
que trató de impedir sin éxito que los docentes no celebraran
su día, el llamado a paro de CONATO les va a complicar más
esa política errática de "nadar contra la corriente".
Porque este gobierno se ha empeñado en llevar hacia adelante todas
las medidas antipopulares como son los llamados días puente y las
privatizaciones.
La fiesta de la Virgen Inmaculada Concepción debe merecer el respeto
de los gobernantes, pero los mismos no reaccionan ante el clamor popular.
Y es tal el deterioro de la imagen de este gobierno que hasta el incidente
de Boquete y la protesta de los serenateros, que no hay que desestimar,
hacen mella a esta administración que se aferra a un triunfalismo
absurdo.
Se acerca el Día de la Madre y se desarrollarán nuevos
incidentes, pero en ningún momento los panameños vamos a dejar
de festejar a nuestras madres en la fecha que es: el 8 de diciembre.
Con los días puente se pretende que enmudezcan los serenateros,
pero no van a lograrlo. Esta es una manifestación artística
tradicional que va unida a la fecha y no van a ser políticos transitorios
los que cambien las efemérides cuando les venga en ganas. La serenata
es soberanía popular y los que la cantan también saben inflamar
corazones porque son sensibles a las manifestaciones del espíritu.
Lástima que los que gobiernan sacrifiquen el universo por una estrella
que ya se le eclipsó a los que no quieren ver más allá
de sus narices.


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