El diputado Raúl Hernández consideró que el plan de cárceles móviles, impulsado por el ministro de Gobierno, José Raúl Mulino, es proyecto alternativo temporal dirigido a reducir el hacinamiento.
Agregó que el nuevo modelo de cárceles hay que observarlo desde su contexto real, ya que, según dijo, representa una solución de rápida acción ante el crecimiento desmesurado de la población carcelaria.
Para Hernández, si se esperan tres o cuatro años hasta construir los nuevos centros carcelarios, los privados de libertad continuarán agrediéndose, entre ellos. "Lo que prima es mejorar sus condiciones humanas", dijo.
La opinión pública, según el diputado, debe tener claro que este sistema de contenedores está muy alejado del concepto de estructuras cerradas.
El programa de celdas-contenedores sería ejecutado temporalmente en las cárceles de Colón, La Chorrera y David, a raíz de su superpoblación.