Nuevamente se escuchan voces de quienes desean un cambio en la legislación cooperativa, especialmente con las relacionadas al sistema financiero, es decir, a las de ahorro y crédito y a algunas de las de servicios múltiples.
Tal parece que se trata de una tendencia con las cooperativas de la región, porque recientemente en la República Dominicana representantes del sector cooperativo se declararon en estado de alerta y advirtieron sobre las consecuencias de regularlo, igual que con la de la banca comercial.
Allá, según las informaciones que tenemos, con el pretexto de modificar la Ley Monetaria se pensó en incluir a las cooperativas en las regulaciones bancarias, olvidando, según sus defensores, en la naturaleza social y de cooperación de las primeras. Parece que la iniciativa no ha prosperado por la unidad del sector.
En Panamá y ante las pretensiones que hoy parecen renovarse, se debe recordar que en marzo del presente año se hizo circular, entre la dirigencia cooperativa, para que a su vez se hiciera de conocimiento de los asociados, un Reglamento de Normas, Procedimientos y Controles, para los tipos de cooperativas ya mencionadas.
El documento fue debidamente revisado y aprobado por una Comisión Bipartita integrada por funcionarios del Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (IPACOOP) y la dirigencia del Consejo Nacional de Cooperativas de Panamá (CONALCOOP).
Se señala en el documento, que consta de XI Capítulos y 41 artículos: "La promoción de estas normas surge del interés del propio cooperativismo panameño, expresado en los Congresos Nacionales desde el año 2001, de contar con guías para orientar una gestión administrativa y financiera uniforme que garantice la protección de los dineros que los asociados y el público en general , canalizan hacia estas instituciones en la forma de aportaciones y ahorros de todo tipo".
Lo único que hay que hacer es darle una leída al proyecto de Reglamento y considerar algunos puntos que para el Gobierno actual no son convenientes y el movimiento cooperativo presentar, con unidad de criterio, sus objeciones. No hay que olvidar que en la unidad está la fuerza y que las imposiciones caprichosas no dan buenos resultados.