Se asegura que el cariño proporciona amabilidad, lo que contribuye a estimular Viva, Crítica en Líneazmente nuestra ternura hacia algo o alguien. Como también esa sensibilidad, simpatía o aprecio que proporciona el afecto, la inspira muchas veces la estimación. Esa estimación que nos obsequia o regala alguien sea animal o persona y que alegra en cierta forma nuestra existencia. Cuántos animales o mascotas animan la vida de una familia o de sus propios dueños cada día. En algunas ocasiones, he observado algunos animales que no son bien apreciados por aquellos que lo tienen. Los animales sienten y cuando se les enseña, aprenden. Hay que cuidarlos y no maltratarlos. Por ello, les relato la anécdota histórica y curiosa de "Manchita", mi mascota. Vivió nueve años, ya hace tiempo que murió. La llamábamos "Manchita" porque era blanca con manchas negras, más en las dos orejas. Todas las mañanas al vernos, se paraba de dos patas, ese era el saludo que nos daba. Le gustaba observar los programas de televisión. Yerba, zanahorias o legumbres, nunca lo comía, no le gustaba. Su desayuno del día era rosquita de pan, queso amarillo y leche de cartón fría. Pero bien fría. Y si se agotaba su desayuno o no había, se tenía que ir temprano a comprarlo a la panadería que quedaba cerca. Encerrada en una jaula, jamás así vivía "Manchita". Ella tenía su cuarto y tres platos. Uno para el agua, otro para la leche y el último para los alimentos y frutas que comía. Espagueti con salsa era su delicia. Si nos íbamos a pasear muchas horas y no la podíamos llevar, al regreso a casa nos ignoraba, se escondía y no salía. Estaba molesta "Manchita". Los animales se sienten cuando los ignoran. Y si una brusca le caía en su agua, había que cambiarla porque no la bebía. "Manchita" en una semana y media aprendió a comer en un solo lugar, y en la otra esquina aparte, realizaba sus actividades fisiológicas. Y le gustaba que estuviera limpio su lugar. Sin exagerar y muchos menos errar es la verdad. A los animales se les instruyen y se cuidan. Son muy sensibles, y cuando les falta afecto, se deprimen, por eso algunos se ponen agresivos. Ellos, al igual que los seres humanos, sienten cuando son rechazados o maltratados. Dice un proverbio en las sagradas escrituras que el justo cuida de la vida de sus animales, más el corazón que no es bueno, actúa cruel contra ellos. Si tiene mascotas o animales, ámelos y cuídelos.