Las Fuerzas Armadas de Cuba comenzaron su ejercicio militar estratégico "Bastión" de entrenamiento para una eventual invasión de Estados Unidos, y que constituye el mayor en los últimos cinco años y el primero desde que está Barack Obama en la Casa Blanca.
Las autoridades cubanas dijeron que esta maniobra bélica es una "necesidad de primer orden", dado que persiste la "confrontación entre Cuba y el imperio (al referirse a Estados Unidos)".
Aunque ha habido gestos de acercamiento de los dos países desde que Obama llegó a la Presidencia de EE.UU., La Habana y Washington siguen sin relaciones diplomáticas, la retórica de enfrentamiento no merma y se mantiene el bloqueo económico estadounidense.
Según el segundo jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Cuba, Leonardo Andolfo, el ejercicio "Bastión" incrementará la "capacidad disuasiva" de la isla para evitar una confrontación militar, porque "no hay mejor manera de ganar una guerra que evitándola".