El mariscal de campo Aaron Rodgers confirmó su recuperación desde que sufrió la derrota ante el legendario Brett Favre y volvió a ser el jugador decisivo que guió a los Pacers de Green Bay a la victoria de 12-34 ante los Lions de Detroit.
Rodgers, con tres pases de anotación, empató la mejor marca de su carrera en la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), que adelantó la duodécima semana de competición con tres partidos en el tradicional Día de Acción de Gracias (Thanksgiving).
El triunfo fue el tercero consecutivo para los Packers que se colocan con marca de 7-4 para consolidarse en el segundo lugar de la División Norte de la Conferencia Nacional (NFC), por detrás de los Vikings de Minnesota.
Rodgers completó 28 pases de 39 para 348 yardas, sin interceptaciones.