El presunto homicida le disparó a "Pocho" porque nunca existió el resto de las armas y por temor a la represalia por el engaño, disparó primero. El cadáver tenía impactos de perdigones en la mano y en el celular, como si en ese momento, trató de protegerse la cara.
El dinero nunca apareció; a uno de los sindicados le dieron B/.4 mil, pero eso se mantiene bajo investigación por parte del Ministerio Público.
El fiscal primero superior del Tercer Distrito Judicial, Edwin Álvarez, explicó que según las investigaciones la muerte de "Pocho" se dio entre las 10:00 a.m. y 12:00 medianoche del lunes 23, pero la lluvia que cayó en la tarde de ese día, lavó la sangre.
Manifestó que las tres armas fueron recuperadas, mientras que la defensa interpuso un recurso de hábeas corpus a favor de Jorge Luis Pittí Batista.