Uno de los crímenes que estremeció a David, fue la muerte de Jorge Luis Córdoba, alias "Pocho".
Cuatro puñaladas en el cuello y más de 50 orificios de perdigones en el rostro y hombro derecho, causaron la muerte a Jorge Luis Córdoba, la mañana del lunes 23 de agosto de 2004.
A "Pocho", dos hermanos residentes en Potrerillos lo citaron para la venta de armas de guerra AK-47, en la entrada al corregimiento Caldera, en Boquete.
Se trataba de 17 armas encontradas en una finca y tenían un costo de B/.18 mil. Pero el negociante no llevó dinero consigo y dejó el maletín con un conocido en David.
El conocido de "Pocho" debería entregar el dinero a Jorge Luis Pittí Batista (quien tenía un hijo hospitalizado en el nosocomio José Domingo de Obaldía), cuando recibiera una llamada, después que su hermano Ernesto Pittí Batista le entregara las armas a "Pocho".
A las 10:30 a.m. sonó el celular; era "Pocho" que le decía al hombre del dinero "procede".
Las autoridades policiales encontraron el cuerpo sin vida en la tarde del martes.
Le dieron un disparo en la cara con una escopeta y cuando cayó, le cortaron la yugular con un arma blanca. Esa herida fue la principal causa de muerte que tiñó con sangre el jeans y la camisa a cuadros rojo y blanco que se había puesto para lucir junto a los mocasines.
El cuerpo fue abandonado en un herbazal a un lado de la vía que conduce a Caldera.
Sólo habían tres armas AK-47 oxidadas. Aparentemente ese fue el gancho que utilizó Ernesto para demostrarle a "Pocho" que era verdad el asunto de las armas y que en unos sacos estaba el resto; pero no fue cierto. Era solamente leña.