Luis Murillo, uno de los supuestos implicados en el asesinato del abogado Roque Pérez Carrera, es un teniente jubilado y durante varios años fue instructor de armamento en el Servicio de Protección Institucional (SPI). Durante el gobierno de Guillermo Endara fungió como guardaespaldas de los exministros, Juan Chevalier y Jacobo Salas. Es un experto en explosivos.
El impecable récord profesional de Murillo le valió la confianza de los funcionarios del gobierno post invasión. La relación de trabajo que Murillo mantuvo con Salas en la década de los años '90 permitió su contratación y permanencia como agente de seguridad del Organo Legislativo.
Hasta el pasado miércoles 17, Luis Murillo estaba asignado a la custodia de la puerta de acceso hacia la presidencia de la Asamblea Nacional y acompañaba a Wilson a múltiples misiones oficiales.
El supuesto implicado en el asesinato del abogado Pérez es calificado por compañeros del Departamento de Seguridad de la Asamblea como una persona introvertida, de pocas palabras y "jodida" a la hora de mantener trato directo con el resto del personal.
Por este caso, también están detenidos Gilberto De La Rosa, Samuel Santamaría y Eligio Mosquera Barco.
Una testigo identificada sólo con el nombre de "Josefa" y quien se encuentra bajo protección de la Fiscalía Cuarta Superior, ha dado luces sobre este caso.
Ayer el fiscal Dimas Guevara intentó indagar a Mosquera, pero éste se negó por no contar con la asistencia de un abogado.
Mosquera reside en Chepo y fue detenido el 15 de noviembre, porque se le acusa de transportar al sicario que el 19 de julio del 2001 mató al abogado Roque Alberto Pérez.
Por su parte, el director de la PTJ, Jaime Jácome, dijo que por ahora no se ha capturado al responsable directo del crimen.