Cada vez más estadounidenses piensan que la pena de muerte es "inmoral", según una encuesta nacional que revela que un 61 por ciento de los votantes del país están a favor de reemplazar esa condena por otras, como la cadena perpetua.
La encuesta, publicada por la organización Centro de Información de la Pena de Muerte (CIPM), y realizada en mayo a 1.500 votantes registrados de todo el país, señala que sólo un 33 por ciento de ellos seguía respaldando la ejecución a los acusados de asesinato si los encuestadores les ofrecían alternativas.
Entre el 61% que escogió reemplazarla por otra condena, un 39% eligió la cadena perpetua con compensación a la familia de la víctima, otro 13% optó por la cadena perpetua y un 9% prefirió la condena de por vida con posibilidad de libertad condicional.
"Estos resultados muestran que el pueblo estadounidense está preparado para comenzar un debate serio sobre la pena de muerte", dijo el director ejecutivo del CIPM, Richard Dieter.
En los 35 estados norteamericanos, en los que la pena de muerte es legal, un 38 por ciento de los encuestados indicaron que no cambiarían su voto si su representante en el Congreso se pronunciara en contra de esa condena, y un 24 por ciento dijo que estaría, incluso, más inclinado a votar por él.