La crisis del deporte panameño -producto de los malos dirigentes- amenaza con destruir la fe y la tranquilidad de los fanáticos que durante décadas han encontrado en el éxito de los atletas nacionales un respiro a las múltiples vicisitudes de la vida.
Los problemas que enfrenta el deporte nacional, son muchos. Se inician con la falta de una política deportiva nacional, pasando por las estructuras deportivas obsoletas y los bajos presupuestos, hasta llegar a la designación de malos dirigentes casi vitalicios, que establecen feudos en perjuicio de los atletas.
Para nadie es un secreto que el deporte en Panamá se ha politizado y que los dirigentes deportivos surgidos de los partidos políticos más que buscar éxitos para el país e implementar reformas estructurales y conceptuales al deporte, intentan proyectar la imagen de sus respectivas agrupaciones.
La abierta y encarnecida disputa que mantienen Miguel Sanchiz y Miguel Vanegas por presidir los destinos del Comité Olímpico Panameño (COP) es una muestra fehaciente de la decadencia deportiva por la que atraviesa el deporte en Panamá.
Solamente hay que observar como disminuye la obtención de preseas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe y Panamericanos, y como es casi nula la participación de atletas nacionales en competencias olímpicas y eventos mundiales. Lo anterior es el resultado de la mala preparación, producto de la carencia de recursos básicos para entrenar y de las condiciones desastrosas de muchas instalaciones deportivas.
Adicionalmente los atletas que permanecen en el sueño istmeño, tienen que hacer un esfuerzo extraordinario para practicar sus especialidades, en un ambiente absolutamente hostil que sigue degradándose.
Con el nombramiento del Ingeniero Rubén Cárdenas al frente de PANDEPORTES, una luz de esperanza se observa al final del túnel del deporte panameño.
El deporte que tantas glorias le ha brindado a Panamá, sucumbe ante una crisis estructural y los intereses mezquinos de algunos malos dirigentes que han encontrado en presidir los destinos de una organización deportiva, la forma más fácil de vivir, entre lujos y viajes en primera clase al exterior.