Los vecinos de Devecser, Hungría, una de las localidades más afectadas por el vertido tóxico en octubre pasado, se han organizado para exigir las indemnizaciones prometidas por el gobierno, pese a la prohibición oficial de manifestarse.
Los habitantes de Devecser anunciaron que organizarán una manifestación y bloquearán una carretera local durante un mes para obtener la compensación económica, por los daños causados por el vertido tóxico que contaminó unos 40 kilómetros cuadrados de terreno.
La Policía prohibió el bloqueo en la carretera, pero ahora los afectados anunciaron que no renunciarán a la protesta para lograr el pago de "una indemnización completa para todos", dijo Géza Csenki, uno de los organizadores.
Según Csenki, las autoridades no han cumplido lo prometido como indemnización por la catástrofe ecológica.