La policía brasileña desarticuló una organización internacional de narcotraficantes que enviaba a Europa y a África cocaína procedente de Bolivia, y de la que formaban parte brasileños, bolivianos, colombianos, africanos y europeos, informaron fuentes oficiales.
La banda, que utilizaba aviones con compartimentos falsos para transportar sus cargamentos y era dirigida por dos hermanos colombianos, fue desmantelada tras un año y medio de investigaciones en las que colaboraron autoridades de varios países suramericanos y europeos, según la Policía Federal brasileña.
La Policía Federal, que en operaciones anteriores ya había arrestado a 22 integrantes de la banda en poder de 2.35 toneladas de cocaína, asestó el golpe final al detener a otras 20 personas en operativos efectuados en 38 lugares de los estados de São Paulo, Mato Grosso do Sul, Río de Janeiro y Minas Gerais.
La llamada "Operación Desierto" fue ordenada por jueces federales que expidieron 50 órdenes de captura, 22 contra las personas ya detenidas y otras 28 contra miembros de la organización identificados en la investigación.
Según la Policía Federal, siete de las personas contra las que se expidieron órdenes de captura son extranjeros que se encuentran en estos momentos en el exterior y son buscados por la Interpol. Sólo una que estaría en Brasil fue declarada prófuga.
Los encargados de la investigación aseguran que para ingresar en Brasil la cocaína procedente de Bolivia la banda usaba aviones que habían sido adaptados con fondos falsos en el fuselaje y en las alas, y que podían transportar hasta 250 kilos del alcaloide por vuelo. Dos de las aeronaves fueron decomisadas.