Unos 584 personas resultaron afectadas en la provincia de Chiriquí con las fuertes lluvias que azotaron en los últimos días, sobre todo en Divalá y Barú.
Se informó que 111 viviendas fueron afectadas y 232 personas se encuentran ubicadas en albergues temporales.
Aunque algunos hombres decidieron quedarse, custodiando las casas bajo su propio riesgo, dejaron que sus esposas y niños partieran a los albergues porque no tienen ni siquiera dónde preparar alimentos.
Las comunidades afectadas fueron Villa Dora, distrito de San Lorenzo, corregimiento Nuevo México, Almendro-Acueducto, corregimiento Rodolfo Aguilar, fincas Santa Teresa, Santa Cecilia, San Antonio, Santa Elena y Santa Librada, Majagual, El Porvenir-Barú y La Esperanza-Barú (18 familias y 72 personas).
Los ríos Chiriquí Viejo, Gariché, Cuervito se mantienen desbordados al igual que la quebrada Piedra. El río Piedra y la quebrada Rabo de Puerco se encuentran acrecentados.