La novia es el centro de atención de las bodas, por ello su vestido debe ser espectacular y elegante.
Los trajes de novia están rompiendo con los esquemas tradicionales del color, el velo y la cola. Cada vez se van imponiendo nuevos modelos y diseño más innovadores, libres de adornos innecesarios, abandonando cada vez más las mangas y optando por tirantes finos o escotes.
Conviene comenzar a mirar el vestido con cinco o seis meses de antelación, porque probablemente habrá que mirar muchas boutiques antes de encontrar el traje perfecto, o en el caso de que nos decidamos por un vestido hecho a mano, esto lleva mucho tiempo y hay que dejar un cierto margen de tiempo para posibles arreglos o cambios de última hora.
Gasas, tules, sedas, rasos, crepés satinados, velos tornasol, organzas, encajes, gazares, mikados en seda natural, etc. son los materiales más utilizados para hacer el vestido de novia, dependiendo de la época del año en que ésta se celebre.
Le hechura del vestido está sometido a los cánones de la moda, pero principalmente a los gustos y comodidad de la propia novia.