Unas 584 personas resultaron afectadas en la provincia de Chiriquí con las fuertes lluvias que azotaron en los últimos días el occidente de Panamá. Esta vez, la madre naturaleza le da otro duro golpe a las regiones bananeras independientes en Divalá y Barú.
Con tristeza y casi desamparados, unas 39 familias que habitan en las fincas bananeras de Santa Teresa, Santa Cecilia, San Antonio, Santa Elena y Santa Librada en el sector en el corregimiento de Divalá, abandonaron sus hogares, al ser trasladados al albergue temporal que el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), habilitó en este lugar.
En la comunidad de La Colcha en el corregimiento Nuevo México hay 16 familias afectadas, en Almendro Acueducto y Almendro Asentamiento unas 17 familias, en Majagual corregimiento de Baco 20 familias, en el Porvenir en Puerto Armuelles 3 familias, en la Esperanza de Barú 18 familias y en el corregimiento de San Lorenzo en la barriada Villa Dora 14 familias afectadas por las inundaciones.
La furia de río Chiriquí Viejo, Gariché, San Bartolo, las quebradas Rabo de Puerco y Piedra, aumentaron vertiginosamente sus caudales al punto que se desbordaron dejando ciento de residencias inundadas.
Aunque solo son pérdidas materiales, el temor de la autoridades que componen el COE, es que vuelva aumentar el nivel de las aguas porque las lluvias no han cesado en Chiriquí, por lo tanto, procedieron a sacar en horas de la mañana de ayer a las últimas personas que aún quedaban dentro de las fincas en Divalá para evitar riesgo de vida humana.
Aunque algunos hombres decidieron quedarse custodiando las casas bajo su propio riesgo, dejaron que sus esposas y niños partieran a los albergues porque no tienen ni siquiera donde preparar alimentos, mientras que no hay agua potable en el lugar.
La zozobra y el temor regresa a los moradores que quedaron dentro de las fincas de Divalá, cada vez que vuelven las goteras de lluvia y se acerca el agua del río Chiriquí Viejo.
Protección Civil reportó que se mantienen precipitaciones en las comunidades de Cerro Punta y Río Sereno.
Las lluvias no han cesado en la provincia y las plantaciones bananeras pueden terminar afectadas tanto en Barú como en Divalá.
Se habilitaron cinco refugios para las personas afectadas, en el gimnasio municipal de San Lorenzo, en la Junta Comunal de Progreso, en el Colegio Secundario de Divalá, en la Iglesia Cuadrangular de La Esperanza y en la Iglesia de Majagual.
Armando Palacios director regional del SINAPROC, explicó que se están sacando a las personas de las áreas en peligro y se procedió con una evaluación de las viviendas y las pérdidas del patrimonio familiar . necesitan urgentemente frazadas y alimentos porque muchos no han logrado preparar sus alimentos porque las casas están inundadas.
Para Domiciano Cárdenas gerente interventor de la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR), es preocupante la situación que ocurre en el sector occidental de Chiriquí, ya que los trabajadores que resultaron afectados fueron los que residen en la comunidad de Almendro.
Sin embargo, las constantes lluvias pueden afectar la actividad bananera de la región, porque las plantaciones comienzan a estresarse y retardan su metabolismo de producción.
Dijo que los efectos de estas lluvias se pueden reflejar en el peso del banano y la posible disminución de caja por racimos que se pueden tener en el futuro como consecuencias de las actuales inundaciones y las fuertes lluvias.