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La crisis económica ha llevado a muchas personas a vivir en la pobreza, siendo los niños los más afectados. En Panamá, el 37.6% de la población sufre de pobreza extrema y desnutrición; estos índices se desplazan hacia las áreas indígenas, que cuentan con alrededor de 200,000 personas, donde el 95% habita en estas condiciones. "Unos 5 de cada 10 niños del país sufre de desnutrición", dijo el presidente del Patronato de Nutrición Nacional, Joseph Homsamy.
Homsamy expresó que nuestros niños no comen, no tienen calorías ni energías para estudiar. Manifestó que el porcentaje de desnutrición en Panamá llega a niveles que no son aceptados en ningún país del mundo. El presidente del Patronato de Nutrición señaló que para combatir la pobreza en el país se ha implementado el Programa de Granjas Sostenible, ubicadas en todas las áreas rurales, beneficiando a más 20 mil familias panameñas.
Por otro lado, más de la mitad de los niños y adolescentes de América Latina son pobres. Entre 1990 y 1999, el total de menores de 20 años que viven sumidos en la pobreza, aumentó de 110 millones a 114 millones, mientras que en algunos países disminuyó la incidencia. Según informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) los niños y niñas menores de 6 años que viven en hogares pobres, siendo el grupo más vulnerable, suman alrededor de 36 millones en los 19 países latinoamericanos.
La incidencia de pobreza entre los adolescentes (13 a 19 años) prácticamente se mantuvo, pero la creciente gravitación de este grupo en la población regional hizo que la cantidad de ellos aumentara de 3.5 millones en 1990 a 34.8 millones en 1999.
En América Latina viven 211 millones de personas pobres, de ellas, algo más de 89 millones son indigentes. Hacia 1999, el 35% de los hogares latinoamericanos carecía de los recursos para satisfacer sus necesidades básicas y el 15% no contaba con un ingreso suficiente que les permitiera adquirir al menos la canasta básica de alimentos.
Para los próximos años el porcentaje de hogares pobres podría alcanzar alrededor del 34%, mientras que los hogares en situación de indigencia se mantendrían en torno al 14% del total. Para la CEPAL, indigentes son las personas cuyos ingresos son tan bajos que aunque se destinarán íntegramente a la compra de alimentos, no permitirían satisfacer adecuadamente las necesidades nutricionales de todo los miembros del hogar.
Estos datos son parte de la evaluación que se entrega en el libro Construir Equidad desde la Infancia y la Adolescencia en Iberoamérica, solicitado a la CEPAL y a la UNICEF en la Décima Cumbre Iberoamericana, realizada en noviembre del 2000 en Panamá. |