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SURAMERICA Iglesia Católica reitera denuncias de acoso

Caracas
EFE
La Iglesia Católica venezolana reiteró ayer que es víctima del acoso oficial en algunas regiones del país y aseguró que tal actitud no puede darse sin el visto bueno del Gobierno central. El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) y obispo de la ciudad andina de Mérida, Baltazar Porras, indicó que la eliminación de varios programas de educación religiosa en su región obedece, al igual que las denuncias de corrupción en su contra, a un plan para desprestigiar a la Iglesia. Las autoridades regionales indicaron que eliminaron un programa de educación religiosa escolar y otro de formación familiar, ambos a cargo de la Iglesia Católica, por falta de presupuesto. Porras consideró que hay un "ensañamiento" con la Iglesia en el estado de Mérida y opinó que las autoridades regionales no hubiesen tomado esas iniciativas sin el visto bueno del presidente Hugo Chávez. El obispo merideño manifestó que no es casualidad que las acciones de amedrentamiento en su diócesis no hayan amainado tras el acuerdo alcanzado entre destacados representantes del Gobierno y el nuncio, André Dupuy, para superar diferencias y aclarar la situación. El último incidente entre la Iglesia y el Gobierno tuvo lugar esta semana tras la entrega de cartas credenciales del nuevo embajador venezolano en el Vaticano, Ignacio Quintana. Al comentar una parte de las palabras que pronunció el Papa Juan Pablo II en el acto, Quintana señaló que los problemas entre Iglesia y Gobierno se deben a la actitud de algunos obispos reaccionarios que permanecen anclados al viejo sistema y se oponen a los cambios revolucionarios que promueve Chávez en favor del pueblo. Los desencuentros entre la alta jerarquía eclesial y las corrientes "chavistas" son viejos y se remontan a antes de que Chávez asumiese el cargo en febrero de 1999.
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