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CARIBE ONU pide, una vez más, que acabe embargo

Naciones Unidas
EFE
Ciento sesenta y siete países de los 189 que integran las Naciones Unidas exigieron ayer, y por novena vez, que Estados Unidos ponga fin al embargo que mantiene desde hace casi cuarenta años sobre Cuba. La votación se produjo después de que el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, tendiera una mano a Washington al afirmar que su país está preparado para "sostener relaciones normales y respetuosas con Estados Unidos, a cuyo pueblo no profesa odio". Sin embargo, también advirtió de que Cuba está preparada para "enfrentar otro siglo de bloqueo y agresiones" si Estados Unidos mantiene el embargo. El fin de éste fue exigido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en una resolución titulada "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba". La resolución fue aprobada por 167 votos a favor, tres en contra -Estados Unidos, Israel y las Islas Marshall- y cuatro abstenciones, las de dos países latinoamericanos, El Salvador y Nicaragua, y las de Marruecos y Lituania. La votación refleja un aumento del respaldo a la resolución, que fue aprobada por primera vez en 1992 con 59 votos a favor, y que en 1999 cosechó 155, y constituye la máxima adhesión expresada hasta el momento al fin del embargo. Al presentar la resolución, el canciller cubano tuvo palabras para el presidente saliente de Estados Unidos, Bill Clinton, de quien dijo que "probablemente" quiso transformar la situación que heredó, pero que "pasará a la historia como el presidente que pudiendo hacerlo, fue obligado a actuar exactamente en sentido contrario". Pérez Roque recordó que durante el mandato de Clinton, Estados Unidos ha normalizado sus relaciones con China y Vietnam y se ha aproximado a otros con los que aún no ha firmado la paz, como la República Popular Democrática de Corea, mientras el bloqueo contra Cuba se ha reforzado. Pérez Roque afirmó que "el próximo presidente de Estados Unidos deberá decidir si promueve ante el Congreso el cambio de esta política obsoleta, o si continúa de rehén de los intereses mezquinos y los delirios de venganza de una minoría extremista y sin escrúpulos". La resolución reproduce en términos muy similares la de años anteriores y señala que la Asamblea General reafirma "la igualdad soberana de los Estados, la no intervención y no injerencia en sus asuntos internos y la libertad de comercio y navegación internacionales". Además expresa la "preocupación" por la promulgación y aplicación de leyes como la Helms-Burton, "cuyos efectos extraterritoriales afectan a la soberanía de otros Estados" y "a los intereses legítimos de entidades o personas bajo su jurisdicción". También muestra la "preocupación" de la Asamblea General por los efectos negativos del bloqueo sobre la población cubana y los nacionales de Cuba residentes en otros países. En una breve explicación de su voto, el embajador de Estados Unidos, James Cunningham, afirmó que la cuestión del bloqueo es "un asunto bilateral" que no tiene que ser tratado por la Asamblea General de la ONU. Sin embargo, aseguró que la cuestión de los derechos humanos en la isla sí es un asunto de la comunidad internacional, como marca la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, y dijo que el embargo fue impuesto "para llevar la democracia a Cuba". Cunningham descalificó la resolución al asegurar que "distrae la atención de la comunidad internacional y anima a los dirigentes cubanos a mantener sus políticas". El embajador francés, Ives Doutriaux, cuyo país ostenta la presidencia de la Unión Europea, coincidió con Cunningham en que el embargo es una cuestión bilateral. Sin embargo, rechazó los efectos extraterritoriales que tienen leyes como la "Helms-Burton" y acusó a Washington de no respetar los compromisos contraídos para derogar aquellos. No obstante, Doutriaux tuvo palabras también para los dirigentes de Cuba, a los que pidió "el inicio de un proceso de democratización" y una "apertura económica". Aunque dentro de la Unión Europea existe libertad de voto, los Quince votaron todos en favor de la resolución.
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