Todo un misterio constituye el paradero de dos norteamericanos sospechosos de integrar una red de lavadores de dinero a nivel internacional.
La búsqueda de Michael Singth y Sergio Torres, ambos de nacionalidad norteamericana, prosigue y se remonta desde el 20 de agosto de 2005, según un informe difundido aquella vez por RPC TV4, al citar un documento oficial divulgado por la Embajada de Estados Unidos en El Salvador.
Se informó que la DEA -Drug Enforcement Agency-Agencia Antidrogas de Estados Unidos- ha participado en ese país en la investigación con sus agentes en varias capitales centroamericanas.
Por ahora las pesquisas han arrojado un detenido de nacionalidad panameña que transfería desde Estados Unidos decenas de miles de dólares utilizando las llamadas remesas familiares, precisó el informe.
De acuerdo a pesquisas desarrolladas por la DEA y otros organismos de investigación, el dinero que se lavaba "provenía del tráfico de drogas y armas, y la operación se originaba en Estados Unidos".
Desde marzo del 2004 hasta mayo del presente año se envió un promedio de 75 mil dólares diarios, detalla la investigación.
"El dinero era enviado a cerca de 300 salvadoreños que no existían o cuyos nombres habían sido tomados al azar del directorio telefónico", explicó uno de los investigadores.
A pesar de los esfuerzos mancomunados que hacen los organismos de inteligencia a nivel internacional, Panamá sigue siendo una de las rutas obligatorias o preferidas para los narcotraficantes y lavadores de dinero, quienes se pasean -tranquilamente- por las calles y sectores exclusivos del país.
DESTINATARIOS ERAN SALVADOREÑOS: ALGUNOS NO EXISTIAN
El dinero era enviado a cerca de 300 salvadoreños que no existían o cuyos nombres habían sido tomados al azar del directorio telefónico.