Los jóvenes que andan en bandas no pueden "agarrar un cinco", ya que si se descuidan, sus adversarios "les sueltan" bala.
Esto fue lo que le sucedió al joven José Luis Rosa Aguilar, de 18 años, quien no pudo ni escuchar el sonido de los tambores cuando ya lo habían mandado al hospital de un "cuerazo".
El suceso tuvo lugar a tempranas horas de la mañana de ayer, jueves, en el sector de Curundú.
Se conoció que el herido fue impactado en el pie derecho, a la altura del tobillo.
Aparentemente, el baleado pertenece a la banda de "Los niños sicarios" y no interpondrá denuncia, ya que fueron problemas entre bandas.