Lewis "Scooter" Libby, ex jefe de gabinete del vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney, se declaró inocente de los cinco cargos que se le imputan por mentiras y obstrucción a la justicia, en el caso de la filtración del nombre de una espía norteamericana.
Libby es, por el momento, el único incriminado en el "caso Plame", un escándalo que arrancó en julio de 2003, cuando el nombre de la espía Valerie Plame salió publicado en un artículo periodístico.
El ex asesor de Cheney, de 55 años, compareció ante el juez federal Reggie Walton, en la capital estadounidense.