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¿De dónde salió el "halloween"?

Miriam Vicenta Almanza
Crítica en Línea
El color naranja, los disfraces de brujitas, monstruos, fantasmas, gatos negros... y hasta el rostro de "Jason" invadirán las calles esta noche del 31 de octubre, en complicidad con las sombras de la noche y la luminosidad de la luna. Y como quien luce una camiseta con jeroglíficos sólo por la forma graciosa de sus trazos, muchos no conocen el significado de la celebración que tuvo sus orígenes aproximadamente 300 años antes de que Jesús viniera a la Tierra en su misión de Salvador enviado por Dios. Pero, ¿de dónde salió la celebración de "halloween"? La mentalista y maestra del tarot en Panamá Kassandra compartió algunos de los secretos del "Día de hallowen" y explicó que la palabra en sí es derivada de "All Hallows Eve" o "Víspera del día de todos los santos". Se deriva de los ritos de los Druidas (sacerdotes de tribus europeas llamadas Celtas) para celebrar el día en que Samán, el dios de los muertos, invocaba a los malos espíritus a reunirse la última noche del año para examinar los acontecimientos del futuro y además para que visitaran sus antiguos hogares en la Tierra. Cuando los romanos conquistaron los territorios dominados por tribus Celtas, especialmente en Escocia e Irlanda, añadieron a esta "fiesta", el festival romano de "La Cosecha" que realizaban el 1º de noviembre en honor de Pomona, diosa de los árboles frutales y cambiaron su celebración para el 31 de octubre. En la religión de los Celtas, se daba culto a numerosos dioses y objetos naturales como árboles y pozos y sus sacerdotes, los Druidas, que generalmente eran adivinos, magos o brujos, acostumbraban prender grandes fogatas en Halloween, aparentemente con el propósito de protegerse de los malos espíritus. Otras costumbres de influencia romana que aún persisten es el de divertirse con frutas; tal como el pescar manzanas con la boca en un recipiente con agua o el de formar caras grotescas en calabazas huecas y encender veladoras, dentro de ellas. Gradualmente la fiesta del inicio del otoño adquirió un carácter siniestro; se creía que ese día, fantasmas, hadas, brujas, demonios de todas clases y duendes, rondaban por ahí. Era el tiempo favorable para aplacar los poderes sobrenaturales. Asimismo se creía que Halloween era el día más apropiado para todo tipo de adivinaciones acerca del matrimonio, suerte, salud y muerte. Por el año 43 A. de C., de acuerdo a la historia, los romanos conquistaron a los Celtas y convirtieron a la isla en una provincia romana, más tarde llegó el cristianismo. Sin embargo, la fiesta pagana de Samán influenció la fiesta cristiana de "La Tarde de Todos los Santos " (All Hallows Eve) que se celebraba el mismo día. Lentamente "All Hallows Eve", dejó de ser una fiesta religiosa y se convirtió en una fiesta secular, en la que algunas prácticas y disfraces relacionados con ese sentido siniestro se desarrollaron. ¡Había nacido Halloween! En Escocia, algunos jóvenes se reunían para "jugar" juegos en los que adivinarían quiénes de ellos se iban a casar durante el siguiente año y en qué orden. A finales del siglo XIX inmigrantes irlandeses introdujeron la fiesta de Halloween en Estados Unidos de Norteamérica. Kassandra explicó que la comercialización de esta " fiesta " fue iniciada principalmente por los mercadólogos estadounidenses buscando la ganancia económica por la venta de dulces, disfraces, tarjetas, posters, etc., utilizando ese día en forma "velada e inocente" ritos y costumbres derivados de cultos a Satanás, espíritus malignos y dioses paganos. El pueblo panameño, por su compromiso geográfico, ha sido influenciado por las costumbres norteamericanas, entre ellas el Halloween que ahora está difundido. Lo cierto es que hoy ya nadie celebra "El Día de Todos los Santos" sino "El Día de las brujas", con los consabidos mitos o realidades, de que hay quienes aprovechan las influencias de las energías cósmicas para utilizarlas en ritos diabólicos invocando las fuerzas del mal. En fin, se espera que mañana no amanezcan las calles como los bosques 300 años antes de Cristo: con cuerpos mutilados. Hobbs explicó que sectas satánicas y grupos de brujos se reúnen en Halloween, para ofrecer sacrificios a seres demoniacos y al mismo Satán, de manera que en esta noche hay mucha actividad espiritual, que puede afectar a aquellos que -sin conocer el significado de esta fiesta- sale a celebrar la “Noche de brujas”. Pero, también hay grupos cristianos que se reúnen para adorar y alabar a Cristo, de manera que se libra una gran batalla espiritual ese día. Usted, sin saberlo, participa en esta lucha entre el bien y el mal, porque al ponerse un disfraz de demonio, o celebrar Halloween, ya está definiéndose con uno de los dos grupos, dijo Hobbs, en un programa televisivo de Canal 29. Por su parte, para el sacerdote jesuita Fernando Guardia Jaén, el “Halloween” es una imposición, una importación traída por los cabellos, por no decir que por los intereses económicos y por imitaciones culturales de prácticas de otros países. “Me parece contraproducente que se promueva con el espíritu de brujas, demonios y máscaras, sobre todo en una sociedad cristiana”. Definitivamente que la influencia ha sido imitar, “porque a la juventud le gusta imitar, y así es como el mimetismo propagó muchas cosas. Es una fiesta en una época en donde no hay fiestas. Porque al panameño solo basta tocarle las palmas para que empiece a bailar. Por cualquier cosa arma su “bonche”. Acepta que el Halloween en el fondo es para la mayoría de los panameños exaltar “la parranda por la parranda” no creo que exista mayor profundidad, porque actualmente no tiene el sentido de otros años, sería como celebrar una fiesta sin pies ni cabeza. No obstante, criticó que en algunas escuelas y los mismos padres de familiar permitan que los niños se lancen en horas de la noche con atuendos de máscaras y brujas. Recalcó que Dios es un Dios celoso y que todo lo relacionado con brujos, muertos, magos, es abominación contra Él, y sabiendo que Halloween es una costumbre “importada” de otras naciones, derivada de la adoración al dios de los muertos y a la diosa de los árboles frutales. No podemos permitir que nuestros hijos se contaminen con celebraciones que no estan bien ante los ojos de Dios. CADA QUIEN LO CELEBRA A SU MANERA Desde hace 10 años, Diamar no celebra el Halloween. Pero nos relató que en Chitré meses antes del 31 de octubre sus amigos de juegos realizaban actividades para celebrar la “Noche de brujas”, pero no para rendirle culto al demonio, todos nos organizábamos para divertirnos”. A diferencia de los “capitalinos”, que se tiran hasta huevos descompuestos entre sí, los chitreanos no lucen atuendos de brujas, monstruos, vampiros, muertos con la piel desgarrada sino vestimenta de los años 50 o de repente la de su artista favorito como la “Chilindrina”, porque los disfraces más que satánicos son jocosos, concluyó. Marcos, residente en la capital, por su parte alude que sin disfraces o máscaras de horrendas brujas y demonios no se puede celebrar el Halloween, “porque eso es en sí lo que motiva a los jóvenes a divertirnos, esto sin pensar que adoramos a Satanás o Lucifer, como se ha exteriorizado”. Cada vez se hace más común en la especie humana el aceptar cosas sin pedir mayor explicación, ejemplo de esto es el Halloween. A la mayoría de las personas les tiene sin cuidado el efecto que puede tener sobre ellos o sobre sus familiares el contacto con el mundo de los demonios, duendes, brujas y similares. Son muchas las producciones cinematográficas que pululan en la pantalla televisiva, y donde se pone de manifiesto la creencia con relación a las fuerzas demoniacas o satánicas que llegan a posesionarse de los cuerpos humanos. Pero, nace la interrogante ¿Qué es una posesión diabólica? ¿Existe realmente? La respuesta a estas preguntas se da automáticamente al responder la pregunta relacionada a la existencia de Satanás. Definitivamente que para todos los que creemos en los relatos bíblicos el tristemente célebre personaje existe. Así que ahora estamos en disposición de responder las preguntas iniciales. Las posesiones satánicas existen, son reales y se entiende por posesión satánica al apoderamiento del espíritu del hombre por otro espíritu, en este caso un demonio, el cual actúa en él como agente interno. TRASFONDO BÍBLICO Veamos algunos antecedentes bíblicos, en el libro de Levíticos, capítulo 17 versículo 7, se hace referencia a la práctica de presentar sacrificio a los demonios. Lo anterior es una puerta abierta para la incursión de fuerzas demoniacas en la vida de aquellos que estilan el mantener relación con el mundo espiritual a través del ocultismo, entiéndase todo tipo de invocación espiritual en la búsqueda de suerte, conocimiento del futuro, y similares. El estado de las personas que padecen una posesión, puede verse degradada hasta niveles en los cuales llegan a verse sumidas en condiciones paupérrimas, caso tal es el expuesto en Marcos 5:1-20, donde se hace referencia a un hombre que vivía en los sepulcros, de quien se dice que tenía espíritus inmundos (demonios, espíritus bajo la autoridad de Satanás). Este hombre andaba dando gritos y se hería con piedras, su aspecto era desagradable y estaba marginado por la sociedad. A primera vista nuestro personaje es comparable a cualquiera de los muchos “enfermos mentales” que deambulan por las calles y caminos de nuestro país. Como sociedad lo primero que hacemos es atribuir el mal a la locura, a raíz de una vida atada a la drogadicción o al desequilibrio emocional por causa de las muchas presiones de la vida. ¿QUIÉN CONOCE EL ALMA? Se nos hace cosa fácil dejar todo en manos de la psicología y los psicólogos, pero cuando buscamos la etimología de los términos antes mencionados descubrimos que psicología, desde el punto de vista etimológico significa estudio del alma, puesto que psico, proviene de la palabra psique, que significa alma y logía, proveniente de logos, que quiere decir conocimiento o estudio. Por ende psicólogo significa quien conoce el alma o conocedor del alma, pero con el debido respeto y admiración que se merecen y les profeso a los psicólogos, creo que ninguno de ellos se atrevería a decir que conocen el alma del hombre. LAS IGLESIAS Para las diferentes facciones de las iglesias cristianas, las posesiones son una realidad con la cual en algún momento tendrán que lidiar. Pero ¿cómo se puede pelear contra una posesión? Para los entendidos, deben descartarse los medicamentos y hacer uso de las recomendaciones bíblicas, como por ejemplo II Corintios 10:4-5, que dice que las armas de nuestra milicia no son carnales (físicas), sino poderosas en Dios (espirituales) para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, de allì que la fiesta del Halloween sea rechazada por la iglesia.
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