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EDITORIAL
¿Qué pasa en los colegios?
Qué está pasando con los estudiantes de Panamá. Ayer, uno lleva un arma al colegio Bonifacio Pereira y dispara contra su compañero. Luego en Colón, otro grupo de alumnos lanza amenazas de muerte contra los docentes.
La pregunta que se hace cualquiera ¿dónde están los padres de estos jóvenes?. Aunque el problema de la violencia juvenil es complejo, la responsabilidad primordial es de los padres de familia.
Muchos padres se convierten en alcahuetes de los actos de sus hijos y son en gran parte el modelo de imitar por estos jovencitos que se crían sin Dios ni ley.
¿Cómo es posible que un estudiante porte armas de fuego y su padre o madre no se enteren de ello?. Las autoridades deberían castigar, tanto al estudiante como a los acudientes de esos alumnos, que andan cometiendo toda clase de fechorías.
A la escuela se llevan libros, cuadernos y otros útiles escolares. Al colegio se va aprender, no es una zona de combate, por lo tanto, las armas están prohibidas.
Aparte de los padres, muchas veces las autoridades tienen responsabilidad en estos hechos. Se actúa de manera blandengue al momento de adoptar acciones disciplinarias y por eso muchos estudiantes le han perdido el respeto a los mayores y sus docentes.
Los que pintan canas recuerdan las maestras de antaño que imponían disciplina con una regla a los que promovían el desorden en el salón. Hoy, la maestra que recurra a ese método recibe la visita de la acudiente del alumno reprendido, quien le reclama a gritos y de paso le regala una bofetada.
No promovemos que recurra a métodos pasados para lograr la disciplina en las aulas, pero algo hay que hacer. En el hogar se le debe enseñar a todo niño un adecuado comportamiento, respetar a los mayores y dialogar ante algún conflicto. ¿Qué se puede esperar de un joven que no respeta a sus padres y abuelos?. Sin duda que nada bueno y esa es la clase de elementos que promueve la maleantería en los colegios y daña a otros estudiantes no contaminados.
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PUNTO CRITICO |
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