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El sexo puede ser muchísimo más placentero cuando las manos que prodigan las caricias saben cómo tocar. Como muchas otras cosas, acariciar es un arte. Un diálogo fluido es una de las premisas para aprender a tocar a la pareja de manera que le cause más placer. Cada uno debe expresar lo que le gusta y necesita. A partir de allí, todo es mucho más fácil y efectivo.
Hay que romper poco a poco con la timidez o el pudor, y animarse a hablar de sexo con la pareja. Recuerda que la verdadera intimidad no se logra sólo con el acto sexual, sino cuando la pareja puede hablar abiertamente sobre cualquier tema.
A modo de guía, te exponemos una serie de pasos para que vayas poniendo en práctica:
Antes que nada, preparar un buen ambiente Es importante llegar con tiempo a casa para preparar el ambiente. Prepara un ambiente cálido y confortable, con mantas en el piso o un colchón cómodo. Si les gusta a ambos, prende incienso o coloca velas. Nunca viene mal una música suave de fondo, mejor si es instrumental. Cuando llegue tu pareja, proponéle un baño de relax y pónganse ropa cómoda.
COMO PREPARARSE PARA LA OCASION
Ambos deben estar relajados. Deben respirar suavemente, de forma regular. Froten ambas manos durante veinte segundos. No hay que apurarse. Dénle tiempo al tiempo. Vayan al lugar que previamente habías preparado.
DONDE TOCAR: ALGUNOS PUNTOS EROGENOS POCO COMUNES
Además de las zonas erógenas conocidas, hay otras que pueden resultar sumamente estimulantes y placenteras si se tocan de la manera exacta.
En los lagrimales de los ojos: hay que presionar con suavidad e ir aumentando la intensidad. Entrecejo: presionar de arriba hacia abajo. Sobre el labio superior: dirigir la presión hacia arriba con el dedo índice. En los hombros: presionar verticalmente con los pulgares. Planta del pie: presionar con el dedo índice. Rodilla: presionar con los pulgares. Tobillo: presionar con los pulgares. Tendón de Aquiles: presionar haciendo pinza con el pulgar y el índice. Espalda: presionar fuerte a lo largo de toda la columna vertebral.
Esto que acá te presentamos es tan sólo una guía útil, pero no se cumple al pie de la letra en todas las parejas. Son puntos erógenos "comprobados" que, en teoría, favorecen la excitación, ¡pero tampoco es taaan así! |