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Algunas personas asisten a los oficios religiosos aparentemente por obligación, porque no participan en la ceremonia y se dedican a conversar durante todo el periodo de la misa. Esa situación se produce con más frecuencia en las misas exequiales. Usted observa a un grupo de asistentes conversando y contando chistes, sin respetar el momento.
Mientras el sacerdote adelanta el oficio, esas personas hacen cualquier cosa, menos seguir el desarrollo de la misa que se desarrolla para decirle el último adiós a un familiar, compañero o amigo. Si usted no desea asistir a la misa, nadie lo obliga. Es mejor esperar que la ceremonia religiosa culmine para darle el pésame a los familiares del difunto, que estar dentro de la iglesia, entreteniendo a otras personas que quieren estar atentos al oficio. |